Piratas piden rescate por buque petrolero


Una foto de archivo de la Marina de Estados Unidos en donde muestran un supuesto barco pirata, que se identifica como pesquero (archivo AFP-US Navy-La Hora).

La situación se hací­a más tensa hoy en el Golfo de Adén, después de que los secuestradores del petrolero saudí­ pidieran un rescate y un buque de guerra indio atacase a un barco de piratas, que podrí­an haber capturado hasta tres barcos más.


La fragata india «INS Tabar», uno de los buques de guerra que protegen la zona, destruyó uno de los principales barcos de los piratas anoche tras haber sido blanco de sus disparos, afirmó el portavoz de la marina india Nirad Sinha.

«Por lo que se ve en las fotografí­as, el barco pirata quedó completamente destruido», afirmó por su parte un alto oficial indio que pidió el anonimato.

Este es el mayor golpe asestado hasta ahora a los piratas y la primera vez que se destruye uno de sus principales buques.

Este enfrentamiento se produjo mientras grupos marí­timos internacionales informaban de nuevos secuestros frente a las costas de Somalia y la Oficina Marí­tima Internacional (IMB por sus siglas en inglés) afirmaba que los ataques de piratas somalí­es «se han vuelto incontrolables».

Andrew Mwangura, responsable keniano de un programa internacional de asistencia a los marineros, informó de que un pesquero tailandés, un buque de carga matriculado en Hong Kong y un barco griego fueron capturados ayer.

Sin embargo, el ministro griego de la marina mercante afirmó no estar al corriente de la captura del naví­o griego.

Mientras tanto, en una zona situada más al sur, los piratas que el pasado fin de semana capturaron al superpetrolero saudí­ «Sirius Star» -cargado con dos millones de barriles de crudo por valor de 100 millones de dólares- reclamaron un rescate para liberarlo.

«Hay negociadores a bordo del barco y en tierra. Cuando hayan dado su acuerdo al rescate, éste será enviado en efectivo al petrolero», declaró en la televisión qatarí­ Al Yazira un hombre presentado como uno de los autores del secuestro.

El pirata, identificado por Al Yazira como Farah Abd Jamej, no precisó sin embargo el monto exigido.

El «Sirius Star» está anclado desde ayer frente a las costas de Harardere, uno de los puertos utilizados como base los piratas somalí­es, a 300 km al norte de Mogadiscio.

La compañí­a operadora del petrolero, Vela International Marine Ltd, afirmó que la seguridad de la tripulación -dos británicos, dos polacos, un croata, un saudí­ y 19 filipinos- es su principal prioridad.

Y el ministro británico de Relaciones Exteriores, David Miliband, pidió la liberación inmediata de la tripulación.

La captura del «Sirius Star» es la operación de piraterí­a más espectacular realizada hasta ahora frente a las costas de Somalia y representa un desafí­o para la fuerza marí­tima internacional encargada de proteger el tráfico de mercancí­as en esta parte del mundo.

«La situación observada en las últimas semanas muestra un aumento anormal de los actos de violencia y de las capturas de naví­os pese al refuerzo de la seguridad en la región», declaró Noel Choong, director del Centro de Observación de la Piraterí­a de IMB, con base en Kuala Lumpur.

La Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), Estados Unidos y varios paí­ses europeos han enviado buques a la región en un intento infructí­fero de impedir la piraterí­a.

El Golfo de Adén controla el acceso al Canal de Suéz, por el que los barcos pueden cruzar de Asia a Europa evitando bordear todo el continente africano. Esta es una ví­a marí­tima crucial para los petroleros.

Según profesionales japoneses del transporte marí­timo, Tokio estudirá también el enví­o de una misión naval a la zona para proteger a sus cargueros.

Según el IMB, desde el pasado enero, los piratas atacaron a 94 barcos frente a la costas de Somalia y en el Golfo de Adén. De ellos, 38 fueron secuestrados, 17 de los cuales siguen en manos de los piratas con un total de 250 tripulantes a bordo.

Fuentes oficiales afirmaron desde Manila que 127 de los marineros secuestrados son filipinos.

SIN CONTROL


Los ataques de piratas somalí­es se han vuelto «incontrolables», advirtió hoy la Oficina Marí­tima Internacional tras el espectacular asalto este fin de semana a un superpetrolero saudí­ y el secuestro de al menos tres buques más.

«La situación se ha vuelto ya incontrolable», reconoció Noel Choong, director del Centro de Observación de la Piraterí­a de la Oficina Marí­tima Internacional (IMB por sus siglas en inglés) con base en Kuala Lumpur.

«La situación observada en las últimas semanas muestra un aumento anormal de los actos de violencia y de las capturas de naví­os pese al refuerzo de la seguridad en la región», agregó.

«La ONU y la comunidad internacional deben hallar la manera de poner fin a esta amenaza». Si no, «en ausencia de disuasión, con riesgos débiles y la perspectiva de ganancias elevadas para los piratas, los ataques van a continuar», advirtió.

Esta advertencia se produce después del espectacular ataque perpetrado el sábado contra el «Sirius Star», un superpetrolero saudita cargado con dos millones de barriles de crudo que fue secuestrado a más de 450 millas náuticas (800 km) al suroeste de Mombasa.

La captura del «Sirius Star», un petrolero tres veces mayor que un campo de fútbol y tres veces más pesado que un portaaviones, es no obstante la operación de piraterí­a más espectacular realizada hasta ahora y un desafí­o para la fuerza marí­tima internacional destinada a proteger el tráfico de mercancí­as en esta parte del mundo.

«Estamos viendo una nueva generación de ataques. Estamos muy preocupados por el hecho de que los piratas puedan llevar sus ataques cada vez má lejos», añadió Noel Choong.

El jefe del Estado Mayor de los ejércitos de Estados Unidos, Michael Mullen, ya se mostró «sorprendido» ayer por el modo de operar de los piratas: «Están bien armados. Tácticamente son muy buenos», dijo.

Según Choong, los piratas también tomaron el control ayer de un pesquero tailandés en el Golfo de Adén. Las comunicaciones fueron cortadas en el momento del abordaje y se ignora la suerte de los 16 tripulantes, según la misma fuente.

Ayer, los piratas capturaron en la misma zona, frente a las costas de Yemen, a un carguero con bandera de Hong Kong y gestinado por una compañí­a iraní­.

Según la rama keniana de un programa de asistencia a los marineros, con base en la ciudad portuaria de Mombasa, un buque griego también fue secuestrado ayer.

Según el IMB, desde el pasado enero, los piratas atacaron a 94 barcos frente a la costas de Somalia y en el Golfo de Adén. De ellos, 38 fueron secuestrados, 17 de los cuales siguen en manos de los piratas con un total de 250 tripulantes a bordo.

Estos ataques suponen un desafí­o a la fuerza marí­tima internacional que debe proteger el trafico de mercancí­as en esta parte del mundo.

La fuerza naval antipiraterí­a, especialmente de la OTAN, desplegada en la zona trata de evitar este tipo de prácticas muy lucrativas para Somalia, un paí­s inmerso en un caos desde el inicio de una guerra civil en 1991.