Al menos 5.000 inmigrantes, en su mayoría indocumentados, marcharon pacíficamente en la ciudad estadounidense de Los íngeles ayer, para reclamar una reforma «humana», rechazar el acuerdo bipartidista de Washington y expresar sus derechos a protestar tras la represión policial del 1 de mayo.
«Queremos una reforma que sirva para todo la comunidad de inmigrantes, no sólo la clase intelectual, también para la clase obrera que tiene años trabajando en Estados Unidos», dijo la AFP Angela Salas de la coalición defensora de los inmigrantes Chirla.
Como Salas, gran parte de los activistas estaban descontentos con el contenido del proyecto de reforma migratoria que el jueves acordaron presentar a la Cámara del Senado legisladores demócratas y republicanos. «Aunque es un primer paso», celebraron pastores católicos y hasta el alcalde Antonio Villaraigosa, quien marchó las 13 cuadras en el centro de la ciudad.
De acuerdo a un portavoz de la Policía, al menos 5.000 personas atendieron la convocatoria.
«La reforma que acordaron hoy en Washington no va a permitir la legalización de todos nosotros, somos 12 millones sin papeles y tenemos que dejarnos escuchar», advertía por alto parlante un portavoz comunitario rodeado de familias que vistieron de blanco y armaron una marea de banderas estadounidenses.
Llamada la «Procesión por la Justicia» miles de mujeres y niños se fueron sumando a la manifestación después de finalizar las escuelas y los trabajos, para alzar pancartas y prendieron velas en la parte final de la protesta donde sonó música o bailaron danzas mexicanas, coreanas y filipinas.
El acto cerró después de las 20H30 pm (03H30 GMT) en el Parque MacArthur, donde el 1 de mayo se produjeron violentos incidentes con miembros de la policía y que fue uno de los motivos del acto.
«Todo ciudadano tiene derecho a expresar sus ideas contra el gobierno, la calle pertenece a todos. Todo el mundo tiene derecho a protestar pacíficamente en Los íngeles», dijo ante la multitud Villaraigosa antes de iniciar la marcha, donde el jefe del Departamento de Policía de Los Angeles (LAPD, por sus siglas en inglés), William Bratton, tuvo especial cercanía con los medios de comunicación.
Líderes católicos, judíos, evangélicos, voceros de comunidades hispanas y coreanas e incluso populares locutores que el 1 de mayo no habían apoyado el boicot convocado por los grupos más radicales de los inmigrantes en todo Estados Unidos, participaron en esta manifestación donde sonaron hasta mariachis en vivo.
La red Multi-Ethnic Immigrant Workers Organizing Network (MIWON), la coalición We Are America (Somos Estados Unidos) y Chirla recalcaron que las manifestaciones seguirán hasta tanto no se apruebe una ley migratoria amplia y favorezca la legalización «sin multas ni repatriaciones ’temporales’ de los trabajadores indocumentados».
El 1 de mayo, en el marco de una jornada de protestas de inmigrantes en varias ciudades de Estados Unidos, la Policía de Los Angeles dispersó una concentración pacífica en el parque MacCarthur, disparando 240 balas de goma y dando bastonazos a decenas de personas, entre ellos al menos siete periodistas.
«Vine porque soy inmigrante, vengo de una familia de inmigrantes, porque este país está hecho por inmigrantes y porque no tenemos que permitir que la Policía actúe contra acciones pacíficas de la comunidad», dijo a la AFP el actor de «Apocalypse Now» Martin Sheen, poco antes de echar andar.
En California más de la tercera parte de la población de unos 37 millones de habitante es de origen hispano, en su mayoría clase trabajadora y un gran número forman parte de los 12 millones de indocumentados que viven en Estados Unidos.
El gobierno mexicano calificó como «paso importante» el acuerdo entre senadores demócratas y republicanos estadounidenses sobre un proyecto de reforma migratoria, indicó este viernes un comunicado del portavoz de la cancillería, Víctor Avilés.
«La propuesta que se dio a conocer en el Capitolio por algunos senadores, demócratas y republicanos, con el apoyo de la Casa Blanca, constituye un paso importante hacia la aprobación de una reforma migratoria integral este año», afirmó Avilés en el boletín.