El jefe de la AIEA, Mohamed ElBaradei, pidió hoy a Irán que decrete una moratoria sobre el desarrollo de su programa de enriquecimiento de uranio, mientras que los occidentales dejan entrever la amenaza de nuevas sanciones de la ONU contra ese país.
«Sería bueno que Irán cesara de fabricar e instalar centrifugadoras (…) Sería un primer paso hacia una pausa o un congelamiento para la paz», declaró a la prensa ElBaradei en el último día de una reunión de los 35 países miembros del órgano ejecutivo de la Agencia Internacional de la Energía Atómica en Viena.
«Mi principal preocupación es que asistamos al desarrollo de una tecnología sensible sin que estemos en medida de verificar su naturaleza», pacífica o no, subrayó.
Irán, que elevó el número de sus centrifugadoras que enriquecen uranio a 1.300 a mediados de mayo, podría verse sometido a una tercera serie de sanciones de la ONU ante su rechazo de congelar integralmente ese programa.
Teherán reivindica su derecho a la energía nuclear para uso civil y podría contar con 3.000 centrifugadoras antes de fines de junio o julio, según un alto diplomático cercano a la AIEA, y con hasta 8.000 a finales de diciembre, según declaraciones de ElBaradei citadas por otro diplomático en Viena.
Sin embargo, el embajador iraní ante la agencia, Alí Asghar Soltanieh, amenazó con reducir aún más su cooperación con la AIEA si se toma esa medida.
«Cada acción provocará una reacción», declaró el embajador a la prensa en el último día de una reunión de los 35 países miembros del ejecutivo de la AIEA en Viena.
Irán domina el enriquecimiento de uranio y ahora es demasiado tarde para obligarle a suspender sus actividades en este ámbito, subrayó.
«El hecho, confirmado por la AIEA, es que ahora ya controlamos la tecnología (del enriquecimiento)», añadió Soltanieh al precisar que «la suspensión no tiene ninguna base técnica y legal y también ha perdido su interés político. No se puede justificar de ninguna manera».
Esta perspectiva podría evitarse si Irán acepta congelar su programa nuclear como le exige la comunidad internacional, subrayó el jueves el embajador estadounidense ante la AIEA, Gregory Schulte.
«Tiene que escuchar al Consejo de Gobernadores (de la AIEA) y al Consejo de Seguridad», declaró Schulte.
El embajador de Alemania, Peter Gottwald, reiteró en nombre de la Unión Europea que la actitud de desafío de Irán y su negativa a cooperar con los inspectores de la AIEA conllevarán «nuevas medidas apropiadas» del Consejo de Seguridad, con el apoyo de los 27 países europeos.
«Las opciones se agotaron. Lean entre líneas», replicó Soltanieh.