La Iglesia Católica y la Procuraduría de Derechos Humanos demandaron una campaña con «altura» a los partidos políticos salvadoreños que iniciarán el viernes el proselitismo para los cruciales comicios de enero y marzo.
Ante el clima de confrontación que marcó la precampaña electoral, el primero en formular un llamado a desarrollar una «campaña de altura» basada en el respeto fue el arzobispo de San Salvador, Fernando Sáenz.
La campaña para los comicios presidenciales por ley arranca este viernes y concluirá tres días antes de la contienda, programada para el 15 de marzo.
La campaña para diputados se inicia el 17 de noviembre y la de concejos municipales el 17 de diciembre. Estos comicios se desarrollarán el 18 de enero.
Para la triple campaña, el arzobispo demandó que se respete un pacto de no agresión que firmaron los dirigentes de los partidos políticos bajo la mediación de la Procuraduría para la Defensa de los Derechos Humanos (PDDH).
«Ojalá que se respete ese compromiso adquirido», señaló el arzobispo, quien abogó por «paz en beneficio de todos».
En tanto, la PDDH llamó hoy en un pronunciamiento de su titular, Oscar Luna, a los militantes de los partidos a «evitar el lenguaje confrontativo en los mensajes políticos y girar indicaciones a los activistas y simpatizantes para no provocar ni responder a la violencia».
El procurador Luna alertó además sobre la «guerra sucia» que organizaciones anónimas han emprendido con «ataques» a los candidatos.
En ese sentido, la principal campaña mediática la desarrollan organizaciones de derecha en contra de la ex guerrilla izquierdista del Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN) y su candidato, Mauricio Funes.
«En los últimos días la población salvadoreña ha sido testigo de una serie de anuncios y mensajes anónimos que demuestran el irrespeto político que está marcando el ambiente electoral de nuestro país», enfatizó el funcionario.
«Como Procurador hago un llamado a las autoridades del Tribunal Supremo Electoral a investigar exhaustivamente el origen de dichos mensajes y pronunciarse en contra del uso de la campaña sucia», agregó.
El pasado viernes, militantes del FMLN atacaron con piedras una caravana del candidato presidencial de la gobernante Alianza Republicana Nacionalista (Arena), Rodrigo ívila, en el municipio de Meanguera, unos 185 km al este de San Salvador.
Ante el incidente, el candidato Funes pidió investigar el caso y llamó a los militantes de su agrupación a no quemar banderas de Arena ni figuras de sus dirigentes tras indicar que «no le demos pretextos a la derecha».
Más de 4,2 millones de salvadoreños deberán acudir a las elecciones de enero y marzo, que serán supervisadas por la Organización de Estados Americanos.