Francia y Gran Bretaña inauguraron el jueves una «nueva era» de «hermandad franco-británica» reclamando una mayor transparencia a los mercados financieros y lanzando un llamado a los bancos a revelar rápidamente «la magnitud de sus pérdidas».
En un comunicado divulgado al término de una cumbre bilateral celebrada en un estadio de fútbol de Londres, el presidente francés, Nicolas Sarkozy, y el primer ministro británico, Gordon Brown, exigieron una mayor transparencia financiera para evitar crisis como la que golpea actualmente los mercados.
«Coincidimos en la necesidad de una mayor transparencia en los mercados financieros para asegurar que los bancos revelen completamente el alcance de sus deudas», afirmaron tras la cumbre, que estuvo consagrada en gran parte a la crisis financiera.
Además de exigir a los bancos declarar sus pérdidas provocadas por la crisis de las hipotecas de alto riesgo, Sarkozy y Brown subrayaron «la necesidad de reforzar la gestión de los riesgos y de mejorar el funcionamiento de los mercados financieros» y de las instituciones multilaterales.
El presidente francés y el primer ministro británico reclamaron también «reformar el Fondo Monetario Internacional para que, en coordinación con los foros financieros, proporcione un sistema de alerta temprana creíble» para la economía mundial y el sistema financiero».
Brown y Sarkozy se comprometieron a cooperar no sólo para evitar crisis financieras como la actual sino también para «cambiar» a Europa.
Los dos países van a cooperar para «cambiar juntos el futuro de la Unión Europea», afirmó Sarkozy, que resaltó que la relación franco-británica era vital para la UE.
«Coincidimos también en que Gran Bretaña y Francia son necesarios en el corazón de Europa, una Europa global que está reformándose, abierta, flexible, que mire al exterior y conserve una fuerte dimensión social», declaró Brown en la conferencia de prensa.
También abogaron por una apertura del comercio entre naciones industrializadas y en desarrollo.
Anunciaron también una ayuda para la educación de 16 millones de niños en Africa. «El presidente Sarkozy y yo financieremos la educación de 16 millones de niños en Africa», anunció Brown.
La nueva relación entre Francia y el Reino Unido «será una entente amistosa, no sólo cordial. Será también una entente formidable», pronosticó Brown, que indicó que los dos países celebrarán reuniones ministeriales semestrales, además de las cumbres anuales, para «fortalecer» esta cooperación bilateral.
Como señal de esta nueva era de «fraternidad», que aseguran remplazará siglos de rivalidad entre ambos países, la cumbre y la posterior conferencia de prensa de los dos líderes tuvo como escenario el moderno estadio del club de fútbol londinense Arsenal, cuyo entrenador y varios jugadores son franceses.
Sarkozy espera que esta visita de dos días no sólo mejorará las relaciones con el Reino Unido, que han sufrido a raíz de la guerra en Irak, sino que le ayudará a mejorar su imagen en su país, donde ha perdido la aprobación de una buena parte de los franceses.
El jueves, el mandatario francés depositó una corona de flores al pie de la estatua del general Charles de Gaulle, en Carlton Gardens, en el centro de Londres, sede del gobierno de Francia libre de 1940 a 1943.