Piden retirada de tropas


Un niño iraquí­ juega con un lanzagranadas de juguete en un vecindario de Bagdad. Un lí­der chií­ta pidió que las tropas extranjeras que ocupan Irak fueran retiradas.

Un alto responsable chií­ta iraquí­, Ammar Hakim, apoyo esencial de la coalición en el poder en Bagdad, pidió hoy la retirada total de las tropas extranjeras de su paí­s y rechazó la instalación de bases permanentes.


El dirigente del Consejo Supremo Islámico Iraquí­ (CSII) también solicitó a las fuerzas estadounidenses «mayor prudencia» en el uso de la fuerza, tras los recientes bombardeos que mataron a civiles en un poblado chií­ta al norte de Bagdad y en una localidad sunita al noroeste de la capital iraquí­.

En un discurso en Bagdad con motivo de la fiesta musulmana del Fitr, Ammar Hakim aseguró a una muchedumbre de partidarios que «vamos a trabajar para que no haya bases para las tropas extranjeras en Irak».

«Trabajaremos para lograr acuerdos de seguridad con la comunidad internacional de forma que Irak recobre su total soberaní­a», añadió el hijo y heredero polí­tico de Abdel Aziz Hakim, lí­der del CSII y figura central del movimiento chií­ta en Irak.

El CSII es un elemento indispensable de la mayorí­a parlamentaria que apoya al gobierno del primer ministro, Nuri al Maliki.

Ammar Hakim, de 36 años de edad, ganó influencia recientemente debido a que su padre se encuentra en Irán desde hace meses para recibir tratamiento por un cáncer que padece.

El sábado, Abdel Aziz Hakim hizo su primera aparición pública al lado de su hijo, pero sin tomar la palabra.

El joven responsable chií­ta, por su parte, también hizo un llamamiento al Parlamento iraquí­ para que vote una ley sobre el petróleo que prevé una mayor apertura de ese sector a inversores extranjeros, además de un nuevo modelo de reparto de las ganancias entre las diferentes provincias iraquí­es.

«Esa ley podrí­a acelerar el desarrollo económico del paí­s», aseguró Ammar Hakim.

El voto de la citada medida es presentado desde hace meses por la administración del presidente estadounidense George W. Bush como un criterio de progreso en la reconciliación polí­tica y la estabilización del paí­s.

«Expresamos nuestra profunda tristeza por las pérdidas civiles causadas por la fuerza multinacional en varias ocasiones, concretamente en el poblado de Al Jayzani, y en otras regiones», añadió.

El 5 de octubre, un doble ataque aéreo norteamericano mató a 25 habitantes del poblado chií­ta de Al Jayzani, cuando los habitantes del lugar, organizados en una milicia de autodefensa, confundieron a los militares estadounidenses con asaltantes.

Las unidades terrestres estadounidenses pidieron la intervención de la aviación.

«Hacemos un llamamiento a la fuerza multinacional a ser más prudente cuando tenga que ver con los civiles iraquí­es», recalcó el responsable chií­ta.