La propuesta del gobierno de Guatemala, encabezado por el presidente Otto Pérez Molina, sobre despenalizar la producción, comercialización y consumo de drogas, ha generado puntos de fricción en distintos niveles, pero según el ex canciller Gabriel Orellana, el tema no se ventiló en primera instancia a nivel nacional, y aun así, se impulsa en la región.
Desde la perspectiva de Orellana, “el gobierno trasladó una justificación que obviamente parece razonable”, en relación al costo humano y económico que combatir el narcotráfico representa.
Sin embargo, “hay un punto que de alguna manera el gobierno ha descuidado hasta el momento”, dijo el ex funcionario, “y es que ellos asumen, que todos nosotros estamos conscientes que la actual situación no ha producido buenos resultados”.
Sin embargo, “aunque fuera cierto, eso no libera al gobierno”, porque “si tomó una iniciativa y la quiere llevar a buen puerto, debiera ser un poco más específico y dar información bastante más completa”.
Orellana dijo que “no hay suficiente divulgación interna en Guatemala”, y que la Comisión de Relaciones Exteriores del Congreso, debe involucrarse, porque “podrían intentar incluso fortalecer la acción del Gobierno (…) pero estos señores están completamente en la Luna”.