Piden mantener presión


La conferencia demandó a la UE continuar denunciando la violación a los derechos humanos.

La conferencia internacional sobre Guatemala, que se cerró en Bruselas con la presencia de responsables europeos, de ONG´s y el gobierno guatemalteco, pidió ayer a la Unión Europea mantener su presión sobre las autoridades del paí­s centroamericano por la cuestión de los derechos humanos.


«Guatemala se encuentra en una encrucijada: hacer un esfuerzo para construir la paz o recurrir a prácticas familiares del pasado», dijo el director de la oficina en Guatemala del Alto Comisionado para los Derechos Humanos de la ONU, Anders Kompass, en la sesión de clausura de la conferencia.

Para el responsable de la ONU, los guatemaltecos tienen dos opciones: «establecer la justicia y la democracia, o recurrir a métodos contrainsurgentes y favorecer a los partidarios de la mano dura», señaló, a 10 años de los Acuerdos de Paz de 1996.

En ese marco, y en un documento con propuestas para impulsar el cumplimiento de esos acuerdos, la conferencia demandó a la UE continuar «denunciando la violación a los derechos humanos y los crí­menes de lesa humanidad, así­ como presionando al gobierno de Guatemala para que estas violaciones no queden en la impunidad».

Además, se instó a la UE a que presione para que el gobierno centroamericano cumpla con «los compromisos requeridos para que el resarcimiento hacia las ví­ctimas del conflicto armado sea una realidad», y a «proponer la conformación de un grupo de expertos indí­genas sobre derechos de los pueblos indí­genas en el seno del Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas».

También se recomendó «rescatar» un mecanismo de diálogo entre los sectores involucrados en el campo de la cooperación y el desarrollo con la UE.

El miércoles, en la apertura de la conferencia organizada por las redes CIDSE (Cooperación Internacional para el Desarrollo y la Solidaridad), CIFCA (Iniciativa de Copenhague para Centroamérica y México) y Grupo Sur, expertos independientes denunciaron la situación de los derechos humanos, las comunidades indí­genas y la violencia en Guatemala.