Ban Ki-moon pide liderazgo a la UE y a Estados Unidos en lucha contra el calentamiento.
El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, urgió hoy en Poznan (Polonia) a europeos y estadounidenses a mostrar su liderazgo en la lucha contra el cambio climático, advirtiendo que la actual crisis económica no debe frenar los esfuerzos internacionales.
«Sí, la crisis económica es grave. Sin embargo, cuando hablamos de cambio climático, las cuestiones en juego son aún más importantes», afirmó Ban ante el plenario de la Conferencia de la ONU sobre Cambio Climático, que reúne desde hace diez días a más de 12.000 delegados de unos 190 países, y este jueves y viernes entra en su recta final.
«Nuestra respuesta a la crisis económica debe hacer avanzar los objetivos sobre el clima y nuestra respuesta a la crisis climática hará progresar nuestros objetivos económicos y sociales», subrayó.
Ban recordó que «Brasil ha construido una de las economías más limpias del mundo creando millones de nuevos puestos de trabajo en ese proceso».
La conferencia de Poznan, organizada por la Convención Marco de Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (CMNUCC), tiene como objetivo avanzar en la negociación de un nuevo acuerdo internacional de lucha contra el calentamiento que tome el relevo cuando el Protocolo de Kioto expire en 2012.
La negociación, que debe dar sus frutos en diciembre de 2009 en una conferencia en Copenhague, choca con la amenaza de la recesión económica.
«Nos encontramos ahora en el centro de una crisis financiera y en vísperas de una desaceleración económica. Pero cuando el mundo se haya recuperado de la recesión económica, no podrá recuperarse de la crisis climática», afirmó el secretario ejecutivo de la CMNUCC, Yvo de Boer.
Ha llegado el momento de «enviar al mundo una señal clara desde Poznan de que están dispuestos a establecer estructuras financieras para poner a la economía global en el camino de las bajas emisiones» de gases de efecto invernadero, agregó.
Mientras la conferencia de Poznan entraba en sus últimas 48 horas, los jefes de Estado y de Gobierno de los 27 países de la Unión Europea (UE) debían encontrar en Bruselas un acuerdo sobre las medidas para reducir en 2020 sus emisiones de gases de efecto invernadero en un 20% respecto a los niveles de 1990.
«Las decisiones que los dirigentes europeos toman actualmente en Bruselas tendrán importantes consecuencias para todo el mundo», consideró Ban Ki-moon.
Ante la reticencia de Estados Unidos en los últimos años y de grandes economías emergentes como China, la UE ha sido el motor tradicional de esta negociación internacional pero se enfrenta ahora a una división interna.
«Lo que necesitamos ahora es liderazgo. Esperamos que ese liderazgo venga de la Unión Europea», afirmó Ban.
Y «esperamos el liderazgo de Estados Unidos», agregó, alabando la decisión del presidente electo de Estados Unidos, Barack Obama, de declarar la lucha contra al cambio climático como una prioridad de su mandato, poniendo fin a las reticencias de la administración saliente de George W. Bush.
«Es alentador conocer el plan de la administración entrante de poner las energías alternativas, las políticas medioambientales y el cambio climático en el corazón de la definición de la seguridad nacional de Norteamérica, de la recuperación económica y de la prosperidad», afirmó.
Al tiempo que llamó a los países industrializados a establecer objetivos ambiciosos a largo plazo y reducciones de sus emisiones a medio plazo, el secretario general de la ONU consideró que «también los países en desarrollo tienen que limitar el incremento de sus emisiones».
«Para ello, necesitarán un respaldo financiero y tecnológico sólido, no sólo promesas, sino resultados tangibles», afirmó.