Piden investigar desapariciones


La organización de derechos humanos Amnistí­a Internacional urgió hoy a España a investigar «por fin» la suerte de los más de 114 mil desaparecidos de la Guerra Civil y el franquismo, en momentos en que la justicia española estudia si el juez Baltasar Garzón es competente para hacerlo.


España «es casi una excepción mundial» por no haber investigado todaví­a lo ocurrido con los desaparecidos del bando republicano perdedor de la Guerra Civil (1936-1939) y de la represión de los primeros años de la dictadura franquista (1939-1975), denunció Esteban Beltrán, director de Amnistí­a España.

España, ahora el paí­s con mayor número de casos de desaparición forzada denunciados ante sus tribunales, «debe garantizar una investigación judicial efectiva sobre las desapariciones forzadas cometidas durante la Guerra Civil y el franquismo», que el juez Garzón considera están «en el contexto de crí­menes contra la humanidad», insistió Beltrán en conferencia de prensa.

Según Beltrán, «España se encuentra en un momento crucial de su historia: o sigue la senda de tantos paí­ses que han optado por investigar para saber la verdad, o se convierte en una de las excepciones mundiales que niega que se investigue la verdad en sede judicial».

Garzón anunció el 16 de octubre su intención de investigar estos hechos, pero fiscalí­a presentó un recurso contra esa decisión.

Garzón también autorizó la apertura de varias fosas comunes donde se cree hay desaparecidos enterrados, pero la justicia paralizó esas autorizaciones hasta que tome una decisión sobre si el magistrado Garzón es competente para investigar.

La fiscalí­a estima que no lo es, debido a una ley española de amnistí­a adoptada en 1977.

Amnistí­a criticó este miércoles a la fiscalí­a, ya que estima que su posición está «fuera de la legalidad internacional».

La organización recordó que el juez Garzón recibió recientemente el apoyo del Comité de Derechos Humanos de la ONU, que pidió a España anular la ley de 1977, porque estima que está en contradicción con los tratados internacionales ratificados por Madrid.

España ratificó en 1977, meses antes de aprobar la ley de amnistí­a, el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Polí­ticos.

«España no puede elegir investigar crí­menes cometidos en Ruanda, Chile, Argentina o Guatemala y obstaculizar la investigación en su propio paí­s», apuntó Beltrán, en referencia a una decisión del Tribunal Constitucional español, que en 2005 afirmó la competencia universal de la justicia española en materia de crí­menes contra la humanidad.

La justicia española investiga actualmente once demandas por crí­menes contra la humanidad, genocidio o torturas en Chile, Argentina, Guatemala, la región china de Tí­bet, el Sahara Occidental y Ruanda.

En 2005, un juez español condenó al ex represor argentino Adolfo Scilingo a 640 años de cárcel por una demanda de este tipo; el Tribunal Supremo elevó dos años más tarde esa sentencia a 1.084 años.

«Las ví­ctimas de Ruanda o de Chile tienen los mismos derechos que las ví­ctimas de Burgos, Madrid o Badajoz», afirmó Beltrán.

Además, Amnistí­a recuerda que «numerosos paí­ses de Europa, América Latina, ífrica y Asia, con todas sus limitaciones, han dado al menos algún paso para esclarecer la verdad sobre los crí­menes del pasado» en su propio suelo, como Perú, Marruecos, Timor Oriental o algunos de los paí­ses en los que se desmembró Yugoslavia.