Piden frenar homicidios


Organismos de derechos humanos expresaron su preocupación por un incremento de la violencia en El Salvador, donde subieron de 8 a 12 los homicidios por dí­a, por lo que demandaron la adopción de polí­ticas que reduzcan el fenómeno que altera el clima electoral que vive el paí­s.


«Lo que está pasando es la falta de un combate al crimen organizado y hacia la delincuencia global. Es urgente detener los horrendos crí­menes que están ocurriendo», declaró el coordinador de la Comisión de Derechos Humanos de El Salvador (CDHES), Miguel Montenegro.

La alerta sobre el alto í­ndice de criminalidad se encendió luego de que el director de la Policí­a Nacional Civil, José Luis Tobar, informara ayer que entre el 1 y el 20 de enero se contabilizaron 234 homicidios, entre los que figuraban 18 empleados del transporte público de pasajeros.

Esto elevó a 12 el promedio diario de homicidios en el paí­s, que era de ocho en 2008, mientras se desarrolla la campaña para las elecciones presidenciales de marzo.

«Definitivamente tenemos un comportamiento atí­pico desde finales del mes de diciembre y en todo lo que va de este año. Estamos tratando de ver qué es lo que está pasando», declaró Tobar.

Los crí­menes que más llaman la atención de los organismos de derechos humanos son los de una supuesta «limpieza social» que cometen grupos de exterminio, los que ejecutan a sicarios y miembros de pandillas.

El domingo, en una zona rural de Quezaltepeque, 35 km al norte de San Salvador, una veintena de hombres enmascarados con armas de grueso calibre dieron muerte a dos hombres y una mujer.

Para el coordinador de la CDHES, «no hay capacidad» en las autoridades policiales y en el sistema de justicia de «combatir la impunidad de los crí­menes, por lo que se alimenta una violencia extremadamente fuerte».

Otra de las instituciones que expresó su «preocupación» por el incremento de la violencia es la Fundación de Estudios para la Aplicación del Derecho (FESPAD).

«Consideramos que hay un patrón de violencia que causa preocupación por los numerosos crí­menes que se cometen con un elevado nivel de sadismo», declaró a la AFP el abogado de FESPAD, David Morales.

Morales recordó que antes de los comicios presidenciales de 2004, el paí­s vivió una ola de crí­menes que se caracterizó por presentar cadáveres mutilados o sin cabeza que generaban «terror» en la población.

«Esperamos que la violencia se detenga para que las elecciones presidenciales de marzo se desarrollen en un ambiente de tranquilidad», aseguró Morales.

Según FESPAD, un 97% de los crí­menes que se cometen en el paí­s permanece en la impunidad por falta de investigación.