Cumplimiento de las políticas de inclusión étnica y de género en la designación de puestos de Gobierno, es la demanda que la Coordinadora Nacional de Mujeres Mayas, Garífunas y Xincas reclaman a la administración del presidente ílvaro Colom.
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El movimiento femenil requirió de las autoridades el cumplimiento de los compromisos adquiridos en tiempo de campaña, espacio en el que según Hortencia Simón, integrante de la junta directiva de la coordinadora de mujeres, se les ratificó el compromiso del entonces candidato vicepresidencial Rafael Espada de incorporar un equipo de Gobierno incluyente de alcanzar la Unidad Nacional de la Esperanza (UNE) la máxima magistratura.
Compromiso que hasta el momento no se ha evidenciado en los nombramientos de cargos importantes de gobierno, razón por la que la coordinadora solicita incluir en puestos de dirección y secretarías de Gobierno a mujeres de reconocida trayectoria tomando en cuenta la representatividad de los pueblos indígenas.
De acuerdo con Simón, producto de la firma de los Acuerdos de Paz se han creado espacios y mecanismos que con el tiempo han abierto puertas para la participación democrática de los pueblos indígenas, población que según la activista está siendo excluida con la cantidad de puestos de relevancia que hasta el momento se ha otorgado en la estructura administrativa de las nuevas autoridades.
La dirección del Gobierno debe contar con la representación de los 23 pueblos que habitan Guatemala si desea concretar los procesos de democracia que se persiguen en el país, según las activistas.
Analizan sumarse al diálogo
La Coordinadora de Mujeres analiza incorporarse al Gran Diálogo Nacional convocado por el presidente Colom para la semana entrante, ya que según explica Simón las experiencias en actividades similares efectuadas en el pasado no han generado experiencias positivas para los pueblos indígenas.
Los resultados obtenidos de actividades de diálogo y negociación, aun cuando se han alcanzando consensos, no han podido concretarse a raíz de los múltiples intereses sectoriales, el machismo y la discriminación étnica que prevalece en las relaciones de la sociedad nacional, apunta la activista.
No obstante acepta que hay un mecanismo para patentizar sus demandas más justificadas, razón por la que no descartan responder al llamado.