El nuevo primer ministro Yussuf Raza Gilani prometió hoy hacer de la lucha contra el terrorismo su prioridad y pidió a los combatientes islamistas renunciar a la violencia y reintegrarse a la política en Pakistán.
Yussuf Gilani confirmó la voluntad mostrada por la coalición en el poder de revisar la estrategia antiterrorista del país, incluso negociando con los islamistas, tras haber obtenido por unanimidad el voto de confianza de la Asamblea Nacional, algo inédito en la historia de Pakistán.
«Nuestra primera prioridad será restaurar el orden y la ley y eliminar el terrorismo en nuestro país», declaró a los diputados tras la votación.
«Desgraciadamente algunas personas escogieron la violencia para hacerse escuchar. Los llamo a que abandonen la vía de la violencia y se integren en nuestra marcha hacia la democracia», añadió el Primer Ministro, suscitando aplausos de los diputados, que golpeaban sus pupitres con las manos.
«Estamos listos a discutir con todos los que depongan las armas y están dispuestos a hacer la paz», prometió Gilani, quien agregó que las reformas destinadas a las zonas tribales fronterizas de Afganistán forman parte de su estrategia de lucha contra el extremismo.
«Hay una verdadera necesidad de reformas políticas, económicas y sociales en nuestras zonas tribales. La pobreza y el analfabetismo causaron el terrorismo en esas zonas», afirmó.
«Para superar esos problemas sociales, vamos a tomar una serie de medidas para las zonas tribales que constituirán un importante fundamento de nuestra estrategia para combatir al terrorismo», concluyó el Primer ministro.
El presidente Pervez Musharraf ya había propuesto a los combatientes islamistas deponer las armas, pero en vano.
Yussuf Gilani, de 55 años de edad, pertenece al Partido del Pueblo Paquistaní (PPP) de la ex Primera ministra y jefa de la oposición Benazir Bhutto, asesinada el 27 de diciembre de 2007 durante un mitin electoral al sur de Islamabad.
Pakistán sufre una ola de terrorismo que ha causado más de 1.000 muertos desde enero de 2007, principalmente en atentados suicidas reivindicados o atribuidos a los talibanes o a los miembros de al Qaida.
Su ejército actúa en las zonas tribales fronterizas con Afganistán para enfrentar la ola de violencia desatada luego de que cientos de combatientes islamistas relacionados con al Qaida y talibanes expulsados de Afganistán se refugiaron allí.
Cerca de 1.000 soldados paquistaníes, así como combatientes islamistas y centenares de civiles han muerto en los combates.
Dos importantes diplomáticos estadounidenses, el segundo del Departamento de Estado estadounidense, John Negroponte, y el secretario de Estado adjunto para Asia del Sur, Richard Boucher, viajaron recientemente a Islamabad para hablar con los vencedores de las elecciones, que no ocultan la intención de sacar del poder al presidente Musharraf, aliado clave de Estados Unidos en la lucha antiterrorista.
Yussuf Gilani, que pasó cinco años en la cárcel bajo el régimen de Musharraf, inició desde el momento de su eleccion un pulso con el jefe de Estado, al ordenar la liberación de los jueces destituidos y puestos en residencia vigilada por Musharraf desde noviembre de 2007.
Yussuf Raza Gilani
Primer Ministro paquistaní