El gobierno estadounidense saliente, la UE, Gran Bretaña y Brasil urgieron a concluir este año la liberalización del comercio mundial para hacer frente a la crisis, a días de una histórica cumbre del G20 en Washington, mientras se multiplican las malas noticias sobre la economía mundial.
El agravamiento de la crisis económica, que empujará a la recesión al mundo desarrollado por primera vez desde 1945, según el Fondo Monetario Internacional (FMI), puede llevar a varios países repensar sus posiciones sobre las negociaciones de la Ronda de Doha, que se arrastran desde 2001.
Muchos ven en la crisis económica la oportunidad de concluir de una vez por todas las negociaciones, aunque mucho dependerá de la posición que asuma el presidente electo estadounidense, Barack Obama, perteneciente al Partido Demócrata, de tendencia proteccionista.
El director general de la Organización Mundial del Comercio (OMC), Pascal Lamy, se reunió el miércoles en Ginebra con representantes de grandes bancos comerciales e instituciones financieras internacionales para evaluar los efectos de la crisis sobre el comercio.
En la tarde, Lamy se reunirá con los representantes de los 153 Estados miembros de la OMC para presentar las conclusiones del encuentro previo.
Concluir la ronda de Doha antes de fin de año todavía es posible y ayudaría a fortalecer el multilateralismo, dijo a la AFP el ministro brasileño de Relaciones Exteriores, Celso Amorim.
«Estamos ante la gran oportunidad ahora de dar un impulso fuerte a la negociación, que podrá tomar tres o cuatro semanas, y después concluir la Ronda. Creo que es posible y debemos intentarlo hasta el último cartucho», dijo Amorim el martes.
La cumbre del G20 -foro de las principales potencias industrializadas y las emergentes-, que buscará hallar respuestas a la crisis financiera, debe enviar una «señal clara» para concluir rápidamente la Ronda, indicó asimismo la comisaria europea de Comercio, Catherine Ashton.
«Con determinación, un acuerdo en el marco de la ronda de Doha está al alcance de la mano. Los detalles de un compromiso final podrían ser hallados en las semanas próximas», declaró Ashton el martes.
El Grupo de los 20 (G-20), que preparará desde el sábado en Sao Paulo una inédita cumbre en Washington para la semana próxima, es un club de países ricos y emergentes fundado en 1999 cuando el mundo se sacudió por las crisis de Asia y Rusia.
A menudo confundido con el G20 de emergentes que se dedica a cuestiones comerciales, el llamado «G20 financiero» agrupa a grandes países, que se reúnen cada año para discutir asuntos económicos junto al Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial. Su objetivo fundacional fue de examinar el panorama económico y prevenir eventuales problemas.
Los veinte países del G20 financiero suman las dos terceras partes del comercio y población mundiales y el 85% del Producto Interno Bruto del planeta.