El fiscal de la Corte Penal Internacional (CPI), Luis Moreno Ocampo, pidió hoy a los jueces de la CPI que emitan una orden de arresto contra el presidente sudanés Omar El Bechir por «genocidio», «crímenes de guerra» y «crímenes contra la humanidad» en Darfur (oeste de Sudán), según un comunicado.


Desde Jartúm, Sudán rechazó inmediatamente la petición de inculpación del fiscal. «Ahora estamos contra la CPI y rechazamos toda decisión de la CPI», afirmó el portavoz del gobierno, Kamal Obeid.
«Presenté hoy a los jueces elementos de prueba que demuestran que el presidente de Sudán, Omar Hassan Ahmad El Bechir, cometió crímenes de genocidio, crímenes contra la humanidad y crímenes de guerra en Darfur», indicó el fiscal argentino en una conferencia de prensa en La Haya.
«Pedí que expidan una orden de captura», agregó.
«En el campo, las fuerzas de El Bechir matan hombres y violan a mujeres. El quiere meter un punto final a la historia de los pueblos fur, masalit y zaghawa», afirmó Moreno Ocampo, quien precisó que acusa a Omar El Bechir de tres cargos de genocidio.
í‰l «utilizó el ejército» y «enroló a milicias» para cometer el genocidio, añadió el fiscal.
«Lo que ocurre en Darfur es la consecuencia de la voluntad de El Bechir. El crimen de genocidio es un crimen de intención (…). Vamos a probarlo, pues eso pone en peligro la vida de la gente que vive en el campo», dijo mientras proyectaba videos donde los desplazados del conflicto son interrogados.
La decisión de los jueces, que dependerá de la solidez de las pruebas aportadas por Moreno Ocampo, podría demorar varios meses.
Se trata de la primera petición de arresto de un jefe de Estado en ejercicio por parte de la CPI, el único tribunal permanente con competencias para juzgar a los autores de crímenes de guerra, crímenes contra la humanidad y genocidio.
El ministro de Relaciones Exteriores de Sudán había advertido que toda medida de la CPI contra Omar El Bechir podría «destruir el proceso de paz» en Darfur y hundir al país en el «caos».
Sin embargo, anoche las autoridades sudanesas prometieron proteger a las organizaciones internacionales y a su personal.
También ayer un millar de sudaneses manifestó en Jartum, gritando consignas antiestadounidenses e islamistas.
Temiendo el desorden, la ONU elevó el nivel de alerta para su personal presente en Darfur, sobre todo en la fuerza híbrida ONU-Unión Africana, encargada de mantener la paz.
Hoy, el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, se mostró preocupado y dijo que la posible inculpación de El Bechir «tendría repercusiones negativas muy serias sobre la operación de paz, incluido el proceso político. Me preocupa mucho, pero nadie está libre de un proceso judicial», explicó en una entrevista con el rotativo francés Le Figaro.
Por su lado, las organizaciones rebeldes de la región saludaron desde el viernes «una buena noticia para el pueblo de Darfur».
La inquietud de que la inculpación del presidente sudanés ponga en peligro el proceso de paz predominaba en la Organización de la Conferencia Islámica y en la Unión Africana, mientras que la Liga írabe convocó una reunión extraordinaria para el próximo sábado.
«Se decidió que una reunión urgente de los ministros árabes de Relaciones Exteriores tendrá lugar el sábado en la sede de la Liga en El Cairo», dijo a la prensa el jefe de gabinete del secretario general de la Liga Arabe, Hicham Yussef.
La CPI ya emitió dos órdenes de arresto contra sudaneses implicados en el conflicto, pero Omar El Bechir siempre se ha negado a entregarlas.
Moreno Ocampo pide desde abril de 2007 la detención de Ahmed Harun, actual ministro sudanés de Asuntos Humanitarios, y de Ali Kosheib, un jefe de la milicia pro gubernamental «janjawid», que sigue presente en Darfur.
En marzo de 2005, el Consejo de Seguridad ordenó en una resolución al fiscal de la CPI abrir investigaciones sobre los responsables de asesinatos, violaciones y pillajes que asolan la región.
Desde 2003, las fuerzas gubernamentales apoyadas por las milicias árabes «jannjawid» luchan contra varios movimientos rebeldes en Darfur.
El balance del conflicto es de más de 300 mil muertos y 2,2 millones de desplazados, según la ONU. Las autoridades de Jartum sostienen que sólo han muerto unas 10 mil personas.
La Corte Penal Internacional es el primer tribunal permanente que juzga a autores de crímenes de guerra, crímenes contra la humanidad y genocidio.
El fiscal de la Corte Penal Internacional, el argentino Luis Moreno Ocampo, que hoy pidió una orden de detención por genocidio contra el presidente sudanés Omar el Bechir, es un idealista pragmático que ha dedicado su vida a perseguir a los peores criminales del planeta.
Moreno Ocampo, de 56 años, se forjó como fiscal en los años 80 en los juicios contra los principales responsables de la junta militar argentina.
Uno de sus primeros casos en Argentina fue el juicio contra el ex dictador Jorge Rafael Videla, juzgado junto a otros ocho responsables de la junta militar (1976-1983) que hizo desaparecer a por lo menos 15 mil personas.
Durante seis meses, el joven fiscal adjunto organizó audiencias en las que interrogó a más de 800 personas mientras su madre se indignaba por su actuación contra Videla, ese «buen católico» al que ella veía todos ayer en misa.
Moreno Ocampo fue después abogado y militante de los derechos humanos antes de aceptar en 2003 el difícil puesto de primer fiscal de la CPI.
«Repite sin cesar que es el trabajo más fantástico del mundo. Trabaja 24 horas al día (…) dice que es una suerte extraordinaria haber sido designado para hacer justicia a las víctimas de Darfur o de Uganda», explicó su colaboradora, Beatrice Le Fraper.
En cinco años, el argentino ha logrado que la Corte emitiese doce órdenes de detención contra presuntos autores de crímenes de guerra y crímenes contra la humanidad en la República Democrática de Congo, Uganda, República Centroafricana y Darfur.
También logró que fuesen trasladados a La Haya cuatro sospechosos: tres milicianos congoleses acusados de reclutar a niños soldados y de crímenes sexuales, y recientemente, al ex vicepresidente congolés Jean Pierre Bemba.
Con esta última detención y la designación hoy de Omar el Bechir, «comenzó por fin a actuar a la altura de la institución de la que esperábamos que hiciese historia», afirma Marina Pena, de la Federación Internacional de Derechos Humanos (FIDH).
Las organizaciones no gubernamentales (ONG) han criticado durante mucho tiempo al fiscal de la CPI, al que reprochaban acusar sólo a «peces pequeños».
«Es difícil, se necesita a alguien muy firme porque primero fue criticado por atacar a los peces pequeños y ahora se lo va a acusar de poner en peligro el proceso de paz en Darfur», afirma Pena.
Moreno Ocampo, que tiene cuatro hijos y una esposa que permaneció en Buenos Aires debido a su trabajo, recorre incansablemente el planeta, reclamando más cooperación ante las organizaciones internacionales, los jefes de Estado y diplomáticos, siguiendo el trabajo de sus investigadores y juristas o recibiendo a las ONGs.
Consejero del Banco Mundial y miembro de Transparency International, una ONG que lucha contra la corrupción, Moreno Ocampo fue también abogado de personalidades a veces controvertidas como el futbolista Diego Armando Maradona y profesor en prestigiosas universidades como Harvard.
Sin embargo todavía no ha podido utilizar sus dotes de orador en un juicio ante la CPI. Su primer proceso contra el miliciano congolés Thomas Lubanga fue aplazada in extremis en junio por motivos de procedimiento.
La Liga írabe anunció hoy que realizará una reunión urgente sobre Sudán el sábado a nivel ministerial, después de que el fiscal de la Corte Penal Internacional (CPI) pidiera la inculpación del presidente sudanés, Omar El Bechir, por genocidio en Darfur.
«Se decidió que una reunión urgente de los ministros árabes de Relaciones Exteriores tendrá lugar el sábado en la sede de la Liga en El Cairo», dijo a la prensa el jefe de gabinete del secretario general de la Liga írabe, Hicham Yussef.
La Casa Blanca anunció hoy que Estados Unidos examinará la demanda de orden de arresto contra el presidente de Sudán, Omar el-Bechir, y en tanto llamó a todas las partes a la calma.
«Llamamos a las partes a que permanezcan en calma. Observaremos la situación en La Haya y analizaremos lo que ha solicitado el fiscal, pero no somos parte del CPI (Corte Penal Internacional)», dijo el portavoz del Consejo de Seguridad Nacional, Gordon Johndroe.
La Unión Africana (UA) dijo hoy estar preocupada por la continuidad del proceso de paz en Sudán, tras la orden de arresto solicitada por el fiscal de la Corte Penal Internacional (CPI) contra el presidente sudanés Omar el Bechir, informaron fuentes oficiales.
«La posición de la UA es que no se debe hacer nada que ponga en peligro el proceso de paz en Sudán, es por esta razón que hemos tomado medidas inmediatas», declaró por teléfono El Ghassim Wane, portavoz de la comisión de la UA.
«Se está preparando una reunión de urgencia del Consejo de paz y de seguridad (de la UA) a nivel ministerial, que probablemente tendrá lugar en Addis Abeba», añadió.