La Federación Sindical Internacional de Servicios Públicos (ISP) pidió al presidente Otto Pérez Molina que actúe urgentemente para dar protección a sindicalistas por recientes ataques a miembros de afiliadas de la ISP ocurridos la semana pasada.
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La semana pasada al menos cuatro sindicalistas afiliados al Sindicato Nacional de Trabajadores de la Salud de Guatemala (SNTSG) fueron víctimas de amenazas y ataques, reportó dicha Federación. Entre los amenazados se encuentra la sindicalista Dora Regina Ruano, secretaria de sindicalización del SNTSG.
Estos ataques se producen tras los asesinatos de 58 sindicalistas registrados en los últimos seis años en Guatemala.
La líder de la ISP, Rosa Pavanelli, señaló que se debe acabar con la criminalización de los conflictos sociales y elaboración de listas negras de activistas sindicales y pidió el compromiso del gobierno para entablar una negociación colectiva significativa en el sector público como paso esencial en este proceso. Así mismo exigen el respeto del derecho a la vida y el reconocimiento de que hay una campaña antisindical en el país y que se debe poner fin a la impunidad.
Además, la ISP pidió a los sindicatos mundiales que ejerzan presión sobre sus gobiernos para retirarse de cualquier acuerdo comercial con Guatemala hasta que se ponga fin al creciente ambiente de terror marcado por los asesinatos y la intimidación de sindicalistas.
“CALVARIO” PARA EL MOVIMIENTO SINDICAL
José Pinzón, Secretario General de la Central General de Trabajadores de Guatemala, (CGTG) señala que para la dirigencia sindical ha sido históricamente un “calvario” el ejercer la militancia y participación del movimiento sindical en el país.
A consideración de Pinzón la desaparición y asesinatos de no menos de 58 dirigentes han significado el “calvario” que representa ser dirigente sindical, pero el tema de fondo más allá de la protección para la dirigencia es el abogar la libertad sindical.
“De nada sirve que se pretenda justificar protección para la dirigencia si en la práctica se niega aceptar que se conformen organizaciones sindicales en instituciones de Gobierno y el Sector Privado”, señala el dirigente sindical.
Según Pinzón, las amenazas y los hechos violentos en contra de sindicalistas son incuantificables, puesto que la mayoría de los afiliados a cualquier sindicato han recibido improperios, calumnias, amenazas, persecución y despidos, siendo los dirigentes los más afectados en esta situación.
El líder sindical señala que la persecución en contra del movimiento sindical, “es una tragedia humana y por lo tanto cuantificarlo es terrible”.