El pasado 30 de agosto se cumplió el primer año del asesinato de la niña Jennifer Alejandra Vásquez Alquijay, hecho que conmovió a toda la sociedad guatemalteca al demostrarse que fue asesinada a golpes por su propia progenitora.
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Eddy Vásquez, padre de Alejandra, fue objeto de todo un sistema inoperante y discriminatorio, pues se negó a escuchar las súplicas en su desesperación para que se protegiera a su hija.
“Si hubiesen investigado más a profundidad mi caso, a lo mejor la historia sería otra, Alejandra estaría a mi lado, alejada del martirio, de los golpes y agresiones y miedo que le ocasionó su mamá durante su corta vida”, expresó.
Vásquez lamentó que a un año de la muerte de su hija es inaudito que el maltrato infantil continúe prevaleciendo en grandes dimensiones “sin que los funcionarios responsables de la institucionalidad estatal de defensa de la niñez, juventud y adolescencia, tomen en serio el rol que les corresponde”.
Eddy Vásquez solicita al Congreso de la República que sea aprobada la Iniciativa Alerta Alejandra para que se convierta en ley de aplicación nacional.
ESTE CASO PARADIGMÁTICO DE MALTRATO INFANTIL DESVELÓ SERIOS E IRREPARABLES ERRORES DEL SISTEMA DE JUSTICIA Y DE PROTECCIÓN A LA NIÑEZ EN GUATEMALA.