Piden a organismos internacionales


Los juristas colombianos opinan que los derechos humanos deben ser tratados por organismos internacionales.


El director de la Comisión Colombiana de Juristas (CCJ), entidad consultiva de la ONU, Gustavo Gallón, considera que el tema de los derechos humanos debe estar en manos de los órganos técnicos internacionales porque los gobiernos tienen sus «lí­mites e intereses».

Gallón, uno de los más eminentes juristas de América Latina, estuvo esta semana en Ginebra en nombre de la CCJ para seguir de cerca el debate sobre Colombia en el Consejo de Derechos Humanos de la ONU.

PREGUNTA – ¿Qué balance hace del debate en el Consejo de Derechos Humanos?

RESPUESTA – Creo que fue una sesión interesante e importante porque más allá de las felicitaciones que todos los gobiernos hicieron porque es un ejercicio diplomático, la mayorí­a hicieron planteamientos muy serios sobre problemas muy graves como los ataques contra defensores de derechos humanos, periodistas y sindicalistas. El problema es que los ataques contra los defensores de los derechos humanos provienen del presidente de la República en persona.

P – ¿Cómo interpretan ustedes el pedido de perdón del vicepresidente Francisco Santos?

R – Creo que es una actitud muy calculada. La de jugar al «niño bueno». Llama la atención que no hay coherencia en la delegación gubernamental (…) Mientras el vicepresidente y su informe tienen esa actitud, el viceministro de Defensa (ndlr: Sergio Jaramillo) dice: «no sabemos muy bien qué pasa, no hay información clara» e incluso habla de «las mal llamadas ejecuciones extrajudiciales». La actitud del ministerio de Defensa no es la de pedir perdón.

P – ¿Está satisfecho con los planteamientos que hicieron algunos paí­ses de América Latina?

R – En general sí­. Las de Chile y México fueron bastante directas. En la de México quisiera destacar un segundo aspecto que es el de la importancia de la independencia de la rama judicial. (…) Con eso se estaba refiriendo a un problema muy grave que son los ataques del presidente (Alvaro Uribe) a la Corte Suprema de Justicia. Bolivia estuvo bien y Brasil fue un poco más comprensivo. Me llamó la atención Argentina, pues esperaba más.

P – ¿Se esperaba el reclamo de España acerca de los «vací­os» en la Ley de Justicia y Paz?

R – No. España fue un poco sorprendente porque ha expresado un apoyo decidido al presidente Uribe.

P – Al concluir el debate, algunas ONG»s comentaron que según el discurso de Santos, Colombia «parecí­a el paí­s de Alicia…el de las maravillas».

R – Hay un cierto cinismo al tratar de convencer a todo el mundo de que se está haciendo lo mejor en materia de derechos humanos. En realidad estamos viviendo es una interiorización de la paramilitarización con complicidades al más alto nivel del gobierno. Y en eso están involucrados el vicepresidente y el ministro de Defensa según revelaciones de los propios paramilitares que no han sido suficientemente investigadas por la Fiscalí­a.

P – ¿Las ONGs tienen esperanza en las instancias internacionales?

R – Tienen que quedar esperanzas. El espacio del Consejo de Derechos Humanos es muy reducido comparado con el del Comité que era infinitamente más activo. Pero hay que persistir y también hay otros espacios como la CIDH y algun dí­a tendrá que actuar la Corte Penal Internacional (CPI).

P – ¿Qué puede resultar de un debate internacional de tres horas? ¿La comunidad internacional está dispuesta a ir más allá?

R – Los paí­ses tienen mucha inhibición (…). El tema de los derechos humanos no deberí­a estar en manos de los paí­ses, sino de los órganos técnicos y con jurisdicción. Los gobiernos tienen sus intereses y llegan hasta determinado punto. Y creo que hoy, teniendo sus intereses, llegaron bastante lejos, pero no puede ir más lejos. Por eso están los agentes de Naciones Unidas.

Creo que las posibilidades están en los órganos de Naciones Unidas pero hay que combinarlos con otros órganos como la CIDH que puede dictar sentencia y claro, las sentencias irritan mucho al gobierno y reacciona atacando a las ONGs diciendo que lo que queremos es plata y no. Nosotros no somos mercaderes.

P – ¡Qué es lo que usted valora del Examen Periódico Universal?

R – Una de las pocas cosas valiosas de este ejercicio es la elaboración del documento de compilación de la Alta Comisionada (…) del que se desprende que la situacion en Colombia es grave. Con tanta gente coincidiendo, desde el secretario general de Naciones Unidas hasta el representante sobre desplazados pasando por relatores y comité de derechos del niño, Colombia no puede ser el «paí­s de las maravillas» que el gobierno está contando.

P – ¿El gobierno colombiano tendrá en cuenta las recomendaciones hechas en Ginebra?

R – Creo que el gobierno ve que está siendo observado y que puede ser castigado (pero) cuando son todos los Estados los que están observados y todos observan a todos, nadie observa a nadie en último término (…) Habrá que ver qué mecanismos de seguimiento se desarrollan porque se necesita algo para los próximos cuatro años.