Copenhague, que en diciembre acogerá la cumbre mundial contra el cambio climático, es escenario desde ayer de una reunión de empresarios a los que el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, y el estadounidense Al Gore pidieron liderar los esfuerzos en este tema.
En sus intervenciones en la Cumbre Mundial Empresarial sobre Cambio Climático, que reúne hasta el martes a unos setecientos delegados, entre ellos también científicos y políticos, los dos hombres destacaron el papel «crucial» de las empresas en la lucha contra el cambio climático y en el éxito de la cumbre de diciembre.
«Hoy, quiero plantearles un desafío. Quiero verles en la vanguardia de un esfuerzo sin precedentes para reorganizar la economía mundial, convirtiéndola en una economía más limpia, más ecológica y más sostenible», afirmó Ban en el discurso inaugural.
El secretario general de la ONU exhortó al mundo de los negocios a apoyar la próxima gran cita de Copenhague. «Con su apoyo y con su ejemplo debemos arrancar la voluntad política necesaria para alcanzar un nuevo acuerdo climático ambicioso», afirmó.
La ONU organiza la cumbre de diciembre con el objetivo de cerrar un nuevo acuerdo mundial contra el calentamiento que reemplace al Protocolo de Kioto e incremente los recortes de emisiones de gases de efecto invernadero cuando éste expire en 2012.
Ban dijo que la crisis económica, «la más grave desde los años 30», no debe frenar «el actual impulso político, las inversiones y la innovación que necesitamos para combatir los cambios en el clima».
Invertir «ahora en soluciones «verdes» es el mejor mercado, el más lucrativo, a fin de cuentas», porque seguir «entregando miles de millones de dólares en ayudas a las energías fosiles es como invertir en los «subprime»», los créditos hipotecarios estadounidenses a los que se atribuye el papel de detonante de la actual crisis, dijo Ban.
El ex vicepresidente de Estados Unidos Al Gore, cuyo activismo contra el cambio climático le valió el premio Nobel de la paz 2007, dijo que se agota el tiempo.
«Cada país, cada líder empresarial, tiene un papel que jugar para garantizar un acuerdo bueno y real en Copenhague», sostuvo el estadounidense.
«Llegó el momento de actuar ya», hay que «hacerlo este año, no el que viene» dijo Gore.
«Tenemos todo lo que necesitamos para salvar el futuro, excepto la voluntad política», explicó.
En un momento en el que el mundo afronta «tres crisis interdependientes, climática, económica y de seguridad energética», hay «mucho trabajo por hacer antes de la cumbre de Copenhague».
A los empresarios, dijo Gore, les corresponde «presionar a sus gobiernos, hacerles oír su voz, ser persuasivos» para forzarlos a lograr un buen acuerdo.
La contribución de las empresas, sentenció Gore, «es crucial para el éxito de nuestros esfuerzos».
La cumbre de empresarios también dio lugar a protestas. Setenta y un jóvenes, convocados por grupos ecologistas y de extrema izquierda, fueron detenidos por tratar de acceder al lugar de la reunión, el Bella Center.
«Unas 300 personas, algunas extranjeras, participaron en esta manifestación y 71 jóvenes fueron detenidos por la tarde por forzar el cordón policial», dijo a la AFP Flemming Steen Munch, portavoz de la policía de Copenhague.
Los manifestantes protestaban contra la celebración de la reunión bajo el eslogan «Not your business», «no es vuestro asunto».