La economía japonesa se contrajo en el primer trimestre del año menos de lo anunciado en mayo, según datos oficiales publicados hoy, lo que suscitó esperanzas de que la segunda mayor economía del planeta empiece a recuperarse de su peor recesión desde la Segunda Guerra Mundial.
El PIB japonés se contrajo un 14,2% en el primer trimestre de 2009, respecto al mismo período de 2008, según cifras gubernamentales revisadas, que mejoran algo el -15,2% calculado en mayo.
Las expectativas sobre una mejora de la economía se reflejaron en el mercado tokiota de valores, donde las acciones superaron el umbral de los 10 mil puntos por primera vez en ocho meses, si bien el indicador cerró la sesión justo por debajo de esa marca.
«Está aumentando el optimismo sobre una recuperación», declaró Ryuta Otsuka, estratega en Toyo Securities. «El capital riesgo que había salido hacia los mercados de bonos está empezando a regresar a los mercados de acciones y materias primas», añadió.
En ritmo trimestral, la mayor economía asiática se contrajo según los nuevos datos un 3,8% en el primer trimestre de 2009 respecto al anterior, menos de la estimación inicial, que apuntaba a una caída de 4%.
La pequeña mejora de las cifras anunciada hoy se debe principalmente a un cálculo más afinado de las inversiones empresariales. í‰stas se redujeron un 8,9% en ritmo trimestral, y no un 10,4%, como apuntaba la primera evaluación.
Sin embargo, la fuerte caída en ritmo anual (-14,2%) permanecerá en los anales como el peor dato desde que empezaron los registros en 1955.
El Gobierno japonés se mostró optimista por la sesión en la bolsa, en la que el índice Nikkei alcanzó los 10.022,23 puntos por la mañana, por encima de los 10 mil puntos por primera vez desde el 8 de octubre.
«El gabinete del primer ministro Taro Aso ha llevado a cabo una serie de paquetes de estímulo económico, que están teniendo su efecto en todo el país», dijo el portavoz del Gobierno, Takeo Kawamura, en una rueda de prensa.
Daisuke Uno, de Sumitomo Mitsui Banking, se mostró sin embargo desconfiado respecto al entusiasmo en la bolsa.
«La economía real aún no está mejorando. Para eso hace falta que vuelva la demanda», advirtió Daisuke Uno.
Japón entró en recesión en el segundo trimestre de 2008, a causa de una reducción de la demanda de sus automóviles y del conjunto de sus exportaciones, fundamentales para la economía nipona. La actual recesión es la peor desde el final de la Segunda Guerra Mundial.
Datos económicos recientes, que arrojaban aumentos en la producción industrial, trajeron esperanzas sobre la economía nipona.
Pero el aumento del desemplo y el agravamiento de la deflación, con una caída de los precios al por mayor del 5,4% interanual en mayo, la peor bajada en 22 años, aguaron las expectativas.
El economista Norio Miyagawa, del Instituto de Investigación Shinko, restó importancia a la revisión de los datos de crecimiento y declaró: «Japón mantiene una tendencia de crecimiento débil».
En un tono más optimista, el economista adelantó que «las cifras trimestrales del período abril-junio podrían resultar positivas, ya que una fuerte demanda de China y de otros países podrían ayudar» las exportaciones japonesas.