PIB en posición de influir a los electores y a la Fed


Las cifras oficiales del Producto Interno Bruto (PIB) estadounidense para el tercer trimestre, previstas para el viernes, cobra una particular importancia a pocos dí­as de las elecciones legislativas y de una reunión de la Reserva Federal (Fed) que regula la polí­tica monetaria.


El departamento de Comercio debe publicar a las 14H30 GMT su primera estimación del Producto Interno Bruto para los tres meses del verano (boreal).

Los analistas estiman que el crecimiento económico de Estados Unidos se incrementó un 2% interanual en julio, agosto y septiembre, de acuerdo a sus previsiones promedio.

Las cifras del PBI de la primera economí­a mundial son uno de los indicadores más esperados. Su interés es mayor en esta ocasión ante la inminencia de las legislativas estadounidenses, el 2 de noviembre, y de la reunión de la Fed que se celebrará antes.

Estiman una aceleración del crecimiento después de la fuerte desaceleración en la primavera, que registró un aumento del PIB de sólo 1,6% y podrí­an ayudar a los demócratas del presidente Barack Obama, que vienen detrás en los sondeos.

En su lugar, el anuncio de una desaceleración adicional de la actividad podrí­a repercutir favorablemente en los republicanos, que insisten en los malos resultados económicos del gobierno.

Una vez que se conozca esta cifra también repercutirá en las decisiones de la polí­tica monetaria de la Fed.

La Reserva Federal anunció que considera nuevas medidas para apoyar la lenta recuperación económica y los precios, con el fin de impedir una recaí­da de la economí­a, como una deflación que tendrí­a efectos desastrosos.

Los miembros de su Comité de Polí­tica Monetaria (FOMC) aparecen sin embargo divididos sobre el tema y varios de ellos dijeron que fijarí­an su posición luego de estudiar los datos sobre el estado de la economí­a.

Para los economistas de la banca española (BBVA) «un desaceleramiento significativo de la economí­a sin duda incrementará la posibilidad de» ver a la Fed anunciar nuevas medidas de flexibilización monetaria el 3 de noviembre.

Más allá de la cifra final a difundir el viernes, la evolución de los distintos componentes del PIB, también deberí­an influir en las decisiones a adoptar por la Reserva Federal.

Al igual que muchos otros analistas, los economistas de Deutsche Bank, afirman que su «pronóstico toma en cuenta una desaceleración en la mayorí­a de las principales categorí­as del PIB, con la excepción del gasto de consumo», motor tradicional de la economí­a de EEUU pero hoy en cámara lenta.

Sin embargo estiman que el crecimiento económico de los Estados Unidos se aceleró hasta 2% durante el verano. Según estiman, la desaceleración de las importaciones deberí­an reducir significativamente los desequilibrios comerciales que perdieron 4,5% esta primavera.