PIB alemán obtuvo récord


Alemania registró en el segundo trimestre de 2010 su mayor í­ndice de crecimiento económico desde la reunificación del paí­s en 1990, un dato que puede dar envidia a sus vecinos, pero que difí­cilmente podrá sostenerse por las dudas que pesan sobre la demanda mundial.


El Producto Interior Bruto (PIB) alemán creció un 2,2% en el periodo abril-junio respecto al trimestre anterior, de acuerdo con la oficina federal de estadí­sticas Destatis. Analistas interrogados por la agencia Dow Jones habí­an pronosticado en promedio un crecimiento de apenas un 1,4%.

Los economistas no escatimaron elogios, calificando el dato de «impresionante», «fenomenal» o «formidable».

«No habí­a habido nunca un crecimiento así­ en la Alemania reunificada», indicó la Oficina Federal de Estadí­sticas Destatis.

El crecimiento interanual en el segundo trimestre fue de 4,4%.

Destatis reevaluó además el crecimiento del PIB en el primer trimestre en 0,5%, en lugar del 0,2% estimado hasta ahora.

Alemania registró en 2009 la mayor recesión desde la posguerra, con una caí­da revisada al 4,7% de su PIB, en lugar del 4,9% vigente hasta esta nueva estimación. La primera economí­a europea salió de la recesión en la primavera boreal del año pasado.

Su crecimiento en el segundo trimestre de 2010 supera con creces el de sus socios de la Unión Europea (UE), como Francia ( 0,6%), Italia ( 0,4%) y España ( 0,2%).

«Las inversiones y el comercio exterior son responsables de gran parte de la recuperación», comentó Destatis, que dará más detalles sector por sector el 24 de agosto.

Sin embargo, la oficina de estadí­sticas adelanta que «el consumo, público y privado, también contribuyeron al crecimiento del PIB», una información que deberí­a hacer callar las crí­ticas contra una Alemania demasiado exportadora y despreocupada de la demanda interna.

«Recuperamos la mitad de las pérdidas sufridas durante la crisis», relativiza sin embargo Martin Wansleben, presidente de la federación de cámaras de comercio DIHK, advirtiendo que «este rápido ritmo de reactivación no se puede mantener».

Las dudas sobre la reactivación en Estados Unidos, la desaceleración del crecimiento chino y las polí­ticas de ajuste en Europa oscurecen las perspectivas de las facturación externa de Alemania, segundo exportador mundial detrás de China.

Con la reactivación de la demanda mundial, especialmente en Asia, de vehí­culos, productos quí­micos y máquinas-herramientas «made in Germany», las grandes empresas alemanas como Siemens y BMW exhiben pedidos y ganancias en alza que hacen funcionar a pleno régimen las usinas y dan lugar a un efecto dominó: regreso de las contrataciones, una mayor confianza de los consumidores.

La Bolsa de Fráncfort recuperó esta semana los niveles de septiembre de 2008, antes de la quiebra de Lehman Brothers y la crisis. Las exportaciones también regresaron en junio a las cifras que tení­an antes de la crisis.

El ministro alemán de Economí­a, Rainer Brí¼derle, habla de una «reactivación en talla extra grande» y el semanario Die Zeit del jueves muestra un águila alemana en traje de Superman y compara las cifras del paí­s con las de China e India.

Los datos de los seis primeros del año «hacen posible un crecimiento de más del 2%» este año en Alemania, juzga M. Brí¼derle, incluso si el ritmo se desacelera en la segunda mitad del año como anticipa la mayorí­a de los economistas.

Alemania tiene por el momento una previsión de crecimiento de 1,4% en 2010. Pero con la progresión obtenida en los últimos meses, el umbral de 3% parece al alcance de la mano, según los expertos: Unicredit habla ahora de 3,5%, Commerzbank 3,25%, Barclays de más de 3%.

Más allá de estos muy buenos resultados, la canciller conservadora Angela Merkel y su gobierno de coalición con los liberales viven la paradoja de hundirse en los sondeos.

Según una encuesta de principios de agosto, Merkel sólo recibe el 35-36% de las intenciones de votos y perderí­a el poder si las elecciones legislativas tuvieran lugar de inmediato. Además, el 58% de los alemanes está descontento del trabajo de Merkel.