El nadador estadounidense Michael Phelps ya tiene un lugar importante en la historia tras ganar hoy su cuarto y quinto oros en Pekín-2008 y erigirse en el deportista con más títulos de la historia olímpica (11), lo que no evita que China siga líder del medallero con holgura.
Si Phelps suma plusmarcas sin cesar y además de ser el mejor deportista olímpico de la historia va camino con sus cinco títulos en Pekín, de lograr ocho y superar al también nadador Mark Spitz, que cosechó siete en Múnich-72, la selección argentina de fútbol masculino también bate récords.
Tras ganar hoy a Serbia por 2-0 y confirmar su pase a cuartos de final, donde jugará contra Holanda, la albiceleste logró su novena victoria consecutiva en unos Juegos, algo que nadie había logrado hasta ahora.
El último partido que perdió la selección olímpica argentina fue la final de Atlanta-96, cuando cayó ante Nigeria (3-2). Después sumó seis triunfos en Atenas-2004, que le dieron el oro, a las que ha agregado tres más en la fase de grupos de Pekín-2008, superando la marca de ocho de Uruguay y Hungría.
Además de Argentina-Holanda, los otros cuartos de final serán Nigeria-Costa de Marfil, Brasil-Camerún e Italia-Bélgica y todo indica que habrá una semifinal sudamericana, con sabor a final.
Pero el auténtico rey de los Juegos es Phelps. El «Kid» de Baltimore logró su cuarta y quinta medallas de oro en China, con dos nuevos récords del mundo incluidos (1:52.03 en 200 metros mariposa y 6:58.56 en relevos 4×200 libres).
«Todavía queda algo en el tanque», advirtió el de Baltimore, respecto a su intención de llegar a los ocho oros. «Tenemos tres carreras por delante, pero estoy contento con el relevo, rompimos la marca de los siete minutos», señaló.
Con estas cinco medallas de oro Phelps, con otras tantas plusmarcas mundiales, contabiliza 11 metales dorados en Juegos Olímpicos, entre Atenas-2004 y Pekín-2008, el mayor número conseguido jamás por un deportista, y además, ocupa el primer puesto de la tabla de medallistas en natación, con 13.
El estadounidense dejó atrás al legendario Mark Spitz, a la gimnasta soviética Larissa Latynina y a los atletas Paavo Nurmi y Carl Lewis, que contabilizan nueve oros cada uno en su palmarés olímpico.
Sin embargo, el estadounidense no podrá superar el récord total de medallas de todo tipo que ostenta Latynina con 18 preseas, ya que en Pekín podrá alcanzar un máximo de 16.
Pero China no se inquieta con los triunfos de Phelps y de la natación estadounidense. Si el martes sacaba una ventaja a Estados Unidos de seis medallas de oro, el país asiático terminó el miércoles aumentando la diferencia a su favor a siete (17 frente a 10), a pesar de que los norteamericanos van delante en el total de metales (29 contra 27).
Además de Phelps, sobresalió en la piscina la nadadora australiana Stephanie Rice que sumó su segundo oro ganando los 200 metros estilos, después de haberlo hecho en la distancia de 400 metros de la misma modalidad.
Los otros protagonistas de la jornada fueron el ciclista suizo Fabien Cancellara, que ganó la prueba de contrarreloj después de haber sido bronce en fondo en carretera, mientras que la estadounidense Kristin Armstrong se llevó el triunfo en la prueba femenina.
China, que suma medallas como una hormiguita en deportes minoritarios, también cosecha oros de prestigio como el que se llevó este miércoles en una emocionante final por equipos de la gimnasia artística ante sus archirrivales norteamericanas.
Sus medallas pasan más desapercibidas y se extienden las quejas de participantes indignados que acusan a los jueces de favorecer a los participantes del país asiático, pero China suma en silencio.