El precio de referencia del barril de crudo rompió el récord histórico: esta mañana se cotizó en US$107, lo cual ha generado reacciones de preocupación en distintos sectores de la población que temen por las consecuencias que tendrán las alzas de los insumos energéticos en la economía nacional.
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Después de una breve temporada de tranquilidad en el sector energético, el petróleo de nuevo preocupa al mercado financiero internacional, ya que la tendencia alcista del precio de los combustibles iniciada desde el año 2003 no ha cedido y empieza a marcar los inicios del 2008 con nuevos récords.
Las repercusiones no se han hecho esperar y ya se reportan aumentos en los precios de los combustibles; hasta la semana pasada, el galón de gasolina superior llegaba a Q29.11 mientras que en las estaciones de servicio, el mismo producto se sirve hoy hasta por Q31, en el área metropolitana.
El Ministerio de Energía y Minas refiere que el mercado de los combustibles ha sido impactado por distintos factores, dentro de los que destacan las tensiones geopolíticas, la ajustada capacidad de producción y la alta demanda, además de las áreas económicas sensibles como la caída del dólar en el mercado internacional, lo cual se evidencia en la cotización frente al euro, que hoy ha llegado a superarle por 54 puntos.
De acuerdo con financieras internacionales, desde abril de 2004 a la fecha se ha incrementado el precio del petróleo en 133 por ciento, y la tendencia de ese producto apunta a que las alzas continuarán con mayor frecuencia durante este año.
Efecto dominó
Jorge Ruiz, gerente de la Gremial de Energía e Hidrocarburos, indicó que los efectos serán múltiples para la economía del país, ya que el petróleo afecta en primera medida a tres de los principales ejes económicos: la producción de energía eléctrica, el transporte de carga y la movilización particular.
De acuerdo con el entrevistado, los incrementos en los precios del crudo y los combustibles ya están afectando a la productividad del país, de tal forma que la actividad económica se verá reducida de no implementarse acciones drásticas en el corto plazo.
«Ya es bastante tarde para empezar a preocuparse porque las medidas debieron haber iniciado desde hace meses (…) la única salida para enfrentar la crisis es hacer más eficientes los sistemas de transporte y aprovechar al máximo la energía eléctrica, que es dependiente directa del crudo», señala Ruiz.
Preocupa especulación
La productividad no es el único tópico de preocupación en el país, dado que el aumento en el precio de los combustibles también se traduce también en alzas para todos los productos que requieren del transporte para su comercialización.
Rafael Gonzáles, director de la Coordinadora Nacional de Organizaciones Campesinas (CNOC), estima que los índices de inflación representados en los precios de la canasta básica ya son preocupantes y los nuevos anuncios en el incremento de las gasolinas prometen hacer la vida imposible para los trabajadores del campo.
De acuerdo con el líder de CNOC, es necesario que el gobierno reaccione no sólo con políticas energéticas y económicas para paliar la crisis que se acerca, sino además se promuevan incrementos salariales para ajustar los ingresos de los trabajadores a la realidad del comercio nacional.
Pese a los distintos puntos de vista, Ruiz y González coinciden en que las medidas deben ser rápidas para que la población no sea afectada por la crisis de improductividad e inflación que se avecina junto con el incremento en el precio del petróleo.