Lo que parecía inexplicable, ahora tiene un enorme sentido. El alza sostenida de los precios del crudo, de la que está siendo víctima el mundo entero, tiene su raíz en una vieja y persistente práctica: la especulación.
Ayer me topé por casualidad con un cable de la BBC Mundo. La nota firmada por Marcelo Justo, da cuenta de los acuciosos exámenes que han practicado varias firmas de expertos mundiales respecto del comportamiento del precio del barril de petróleo en los últimos meses.
A continuación cito algunos segmentos de la interesante nota: «La posibilidad de que el precio por barril se sitúe entre US$150 y US$200 en un período de entre seis y 24 meses, es cada vez más probable, aunque es todavía muy incierto saber cuándo el precio alcanzará su punto máximo», dijo el informe de un grupo de analistas de Goldman Sachs, liderados por Arjun N. Murti. El mismo equipo de Goldman Sachs -también con Murti a la cabeza- anticipó en marzo de 2005 que el precio del petróleo se situaría en US$105 el barril, es decir, un poco más del doble del valor de ese momento (US$55 el barril).
Al principio de la carrera alcista se nos dijo que (vuelvo a citar el artículo indicado): «La creciente demanda de las llamadas economías emergentes, como China e India, sumada a la inestabilidad política de exportadores de peso como Irán o Nigeria, explicarían este continuo salto de los precios.
Pero otras entidades, nos señala la nota: como Fadel Gheit, director gerente de Oppenheimer & Co o William Engdahl del Centro de Investigaciones sobre la Globalización, están apuntando en otra dirección: la especulación. Según estos analistas, el petróleo que se comercia en el mercado de futuros -donde se venden barriles a un precio fijo en una fecha determinada- tiene un impacto directo y deliberado en el precio del petróleo que se vende y compra diariamente. Desde esta perspectiva, Goldman Sachs no sería un desinteresado e imparcial analista y mensajero de un mercado gobernado por los vaivenes de la demanda y la oferta. Y son más categóricos cuando afirman que «los fondos financieros especulativos son los protagonistas de la actual disparada de los precios.»
Por aparte, en otra nota de la propia BBC Mundo, relacionada con el tema se nos informa que: El jefe de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) dijo que los países productores no pueden hacer nada para disminuir el precio del crudo, que llegó a niveles récord el jueves. En declaraciones a la agencia Reuters, el secretario general del cartel petrolero, Abdullah al-Badri, culpó a los especuladores y a la debilidad del dólar estadounidense por el aumento en el costo del combustible.
Se agrega a la especulación otro aspecto. Cito: «Según el corresponsal de la BBC en Washington, Kevin Connolly, muchos políticos estadounidenses piensan que el gobierno federal podría aminorar la crisis al poner en el mercado el petróleo que ese país mantiene en reservas subterráneas en los estados de Texas y Luisiana. Sin embargo, el secretario estadounidense de Energía, Denis Bodman, ha venido rechazando los pedidos de liberar combustible almacenado en la Reserva Petrolera Estratégica de Estados Unidos.
«El presente es el producto de lo que forjamos en el pasado». Hoy tenemos que prevenir el asfixiante futuro si no hacemos nada. El reto es que podamos iniciar un proceso que sin lugar a dudas, serán nuestros sucesores los que cosechen el éxito de las gestiones que se emprendan hoy y que habrán de concretarse dentro de un buen lapso. ¿Por qué los defensores del «libre mercado», ante estas evidencias callan? Si la unión hace la fuerza. ¿Por qué no nos unimos los pueblos del mundo en tanto consumidores, y hacemos un «plantón» para que se pueda detener esta voracidad implacable?