Pese a seguridad policial, atacan a piloto de autobús


La Ruta 65 volvió a ser el blanco de un ataque contra un piloto, pese a que conducí­a a seguridad pública.

La Avenida Hincapié y 26 calle de la zona 13 fue el escenario de un ataque armado a una unidad del transporte público de la ruta 65, que dejó como saldo al piloto del autobús y a un agente de la Policí­a Nacional Civil (PNC) heridos. De acuerdo con fiscales del Ministerio Público (MP), las balas encontradas en la escena del crimen provinieron de fusiles de AK-47.

Mariela Castañon
lahora@lahora.com.gt

El hecho se suscitó a las seis de la mañana, cuando individuos que se conducí­an en una moto le interceptaron el paso al vehí­culo y dispararon al piloto Marco Antonio Gómez, de 44 años y al agente policí­aco Maximiliano Federico Aguilar Bravo, de 30, quien estaba a cargo de la seguridad del bus, junto a un miembro de las fuerzas castrenses, quien salió ileso, dijeron miembros de Bomberos Voluntarios.

Según integrantes del Ministerio Público (MP), el piloto fue herido en el hombro izquierdo, mientras que el oficial, en la barbilla; ambos fueron trasladados a centros asistenciales públicos.

Guillermo Jerez, de la Sección de Delitos contra la Vida, del MP, dijo que en lo que va del año han atendido más de diez casos de este tipo en el referido sector.

Según versiones policiales, la ruta 65 que pertenece a transportes La Unión, es una de las más asediadas por pandilleros, quienes asesinan a sangre frí­a si no pagan la extorsión que exigen.

Investigadores de la División de Investigación Criminal (Dinc), señalan que la clica que predomina en este sector es la Mara Salvatrucha, conocida como MS-13, quienes están abastecidos con armas de grueso calibre, por lo que es normal haber encontrado pruebas que identifiquen los fusiles AK-47.

Un grupo de ciudadanos consultados por este vespertino, señalaron sentirse atemorizados e impotentes por la inseguridad que impera en el paí­s.

«Cada vez está peor, ya no aguantamos la delincuencia», señaló Luis Dí­az, quien constantemente se siente amenazado por la violencia, además, manifestó especial preocupación por los conductores y ayudantes de buses, quienes se han convertido en blanco perfecto para los pandilleros.

Felipe Gómez manifestó que hace ocho meses él se dedicaba a conducir unidades del transporte público, pero por temor a ser ví­ctima de delincuentes, decidió dejar este trabajo, que ha cobrado la vida de varias personas.

La semana pasada, autoridades del Ministerio de Gobernación, Policí­a Nacional Civil y miembros de la Asociación de Transportistas, se reunieron para buscar posibles soluciones y así­ terminar o por lo menos disminuir el incremento de muertes de trabajadores del servicio público, en ésta se destacó necesario implementar la tarjeta prepago, para que los autobuseros no manejen dinero y los delincuentes no tengan cómo pedirles efectivo.

De acuerdo con el Grupo de Apoyo Mutuo (GAM), en lo que va del año 101 pilotos de buses han muerto, número que ascendió considerablemente en comparación al año pasado. Situación que preocupa porque ni siquiera finaliza el año.