En la autonomía física de las mujeres persisten problemas y desigualdades en diversos países de la región, según el tercer informe del Observatorio de Igualdad de Género de América Latina y el Caribe (OIG).
Según la información, la mortalidad materna no presenta una evolución negativa en el promedio regional, pero perduran realidades preocupantes en 15 países, entre ellos Guatemala; el documento destaca que demanda insatisfecha de anticonceptivos muestra una tendencia a la disminución, sin embargo esta situación no se reporta de la misma forma en todas las naciones.
El embarazo en adolescentes aumenta en la región frente a la disminución de la gestación en otros grupos etarios, según el OIG, lo cual afecta principalmente a las jóvenes pobres, además de que la violencia en contra de las mujeres continúa golpeando a la región.
Con relación a la autonomía en la toma de decisiones, se ha dado en los últimos años un incremento de la presencia de las mujeres en la presidencia de los gobiernos de la región y en la representación parlamentaria, sin embargo estos avances continúan siendo insuficientes.
El documento destaca que en el poder judicial se visibiliza un incremento mucho más reciente y en pocos países, hecho que se considera positivo sobre todo porque rompe el techo de cristal que impedía el acceso de las mujeres a cargos más altos.
El análisis de la autonomía económica de las mujeres deja evidencia de una de las paradojas más típicas del desarrollo económico y social en la región, según la publicación, pues mientras el crecimiento económico se mantiene y la pobreza va en retroceso, aumenta al mismo tiempo la proporción de mujeres entre los pobres y los más pobres.
Finalmente, el OIG reveló que se reporta la incorporación de las mujeres al empleo, pero en un mercado de trabajo desregulado, que les otorga salarios más bajos que a los hombres.
El Observatorio está integrado por el Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA), la Organización Panamericana de la Salud (OPS), la Entidad para la Igualdad de Género y el Empoderamiento de las Mujeres (ONU-Mujeres), la Secretaría General Iberoamericana (SEGIB) y la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), entre otras.