El gobernador texano Rick Perry anunció hoy que abandona la contienda por la candidatura republicana para respaldar a Newt Gingrich. En una conferencia de prensa, Perry calificó a Gingrich de «visionario conservador».
Mitt Romney sufrió hoy un doble tropiezo en su marcha hacia la candidatura presidencial republicana, con el abandono de Rick Perry para apoyar a Newt Gingrich en la contienda y nuevos resultados según los cuales el ganador en las asambleas locales de Iowa fue Rick Santorum.
Romney encabeza las encuestas en la elección de un candidato que enfrente al presidente Barack Obama en noviembre, beneficiado hasta ahora por la ausencia de un contrincante que concentrara los votos de la extrema derecha partidaria.
Ahora los republicanos tienen un aspirante menos.
«Sé cuando ha llegado el momento de batirse en retirada estratégica», dijo Perry en conferencia de prensa. El gobernador texano calificó a Gingrich de «visionario conservador que puede transformar nuestro país». Añadió: «Newt no es perfecto, pero ¿quién de nosotros lo es?»
El retiro de Perry y su apoyo a Gingrich es una nueva señal de que el expresidente de la Cámara de Representantes aparece como el rival más peligroso de Romney, incapaz de convencer a un importante sector de la base republicana de la autenticidad de sus credenciales conservadoras.
La elección de Carolina del Sur es considerada crucial para el futuro de la contienda, tras la aparente victoria por mínimo margen de Perry en las llamadas «caucus» de Iowa, el estado donde comienza el proceso y su amplio triunfo en Nueva Hampshire.
Sin embargo, dirigentes republicanos dijeron hoy que el exsenador Santorum se impuso al exgobernador de Massachusetts en Iowa por 34 votos, aunque no se declaró un ganador porque algunos votos estaban desaparecidos.
Los resultados oficiales: Santorum, 29 mil 839, votos; Romney, 29 mil 805, una diferencia de 34. Tercero resultó Ron Paul con 26 mil 036.
Esto significa que aunque Romney conserve su ventaja y gane en Carolina del Sur, no podrá declararse triunfador en las primeras tres primarias, lo cual le hubiera permitido aparecer como el casi inevitable ganador de la candidatura.
Gingrich había subido en las encuestas, para caer luego al conocerse detalles de su trabajo luego de abandonar el Congreso, y de su vida personal, con tres casamientos y varias infidelidades reconocidas por él.
Probablemente recibirá más atención indeseada en las próximas horas, cuando la cadena ABC ponga en el aire una entrevista con su segunda esposa, Marianne Gingrich. Esta dice que Gingrich le pidió tener un «matrimonio abierto» en la cual él podría tener una esposa y a la vez una amante, cosa a la que ella se negó.
La entrevista sería perjudicial para Gingrich en Carolina del Sur, donde la derecha religiosa y cultural constituye una gran parte de la base republicana.