Peronismo, por polémica ley


El Peronismo intenta convertir en ley polémico blanqueo de capitales.


Senadores del partido de gobierno, el peronismo, intentaban hoy convertir en ley un polémico proyecto de blanqueo de capitales en Argentina, a pesar del rechazo unánime de la oposición, que impulsa acciones judiciales para cerrar el paso a la inciativa.

El Senado debatí­a el proyecto aprobado en Diputados, por el cual el gobierno de la presidenta Cristina Kirchner busca repatriar parte de un monto global de capitales de argentinos fugados en torno a los 100.000 y 120.000 millones de dólares, según el Ministerio de Economí­a y el sector privado.

El blanqueo de capitales fue impulsado a finales de noviembre por Kirchner, quien cuenta con mayorí­a en ambas cámaras, dentro de un proyecto de ley más amplio que contempla una moratoria tributaria y medidas de incentivo al empleo para paliar los efectos de la crisis financiera global.

Pero todo el arco opositor, desde liberales derechistas hasta sectores de centroizquierda coincidieron en su rechazo al blanqueo y advirtieron sobre el peligro de que abra la puerta al retorno de capitales de origen y legalidad dudosos, entre ellos, los vinculados al lavado de dinero de la droga.

La oposición cuestionó, además, la legalidad de la aprobación de la iniciativa en Diputados, cuando obtuvo mayorí­a simple en una sesión la madrugada del pasado jueves, asegurando que se incumplieron reglamentos parlamentarios que exigí­an en ese caso una mayorí­a absoluta.

Pero el gobierno rechaza esos argumentos e insiste en que habrá suficientes controles para evitar el ingreso de dinero vinculado a negocios turbios y que se respetará la ley contra el lavado de dinero vigente en Argentina.

El texto del proyecto de ley prevé que quienes repatrí­en el dinero paguen al fisco argentino entre 1% y 8% de impuesto, según el destino que le den a esos fondos, y privilegia su inversión en proyectos de infraestructura, inmobiliarios y de producción agropecuaria.

Argentina debe enfrentar en 2009 compromisos de deuda por un monto de 20.000 millones de dólares, cuyas cancelaciones el gobierno dice tener aseguradas, pero la oposición denuncia que necesita echar mano de recursos extraordinarios.

En ese marco, denunciaron que se trató de una confiscación la reciente aprobación por parte del Congreso de la estatización de los fondos de jubilaciones privadas, que permitió el traspaso al Estado de unos 26.000 millones de dólares.

Sobre el plan de blanqueo, el embajador de Estados Unidos, Anthony Wayne, afirmó que Argentina «ha sido un buen socio en el esfuerzo internacional de lucha contra el lavado de dinero y el financiamiento del terrorismo, y confiamos en que seguirá siendo un buen socio en este esfuerzo extremadamente importante».

El gobierno ha puesto en marcha una baterí­a de medidas para evitar un freno brusco al crecimiento económico de casi 9% anual en promedio de los últimos cinco años, como consecuencia de la crisis global que nació por especulaciones hipotecarias en Estados Unidos.

En ese marco, lanzó emprendimientos por 32.000 millones de dólares en obras públicas y créditos a tasas blandas por casi 4.000 millones de dólares para la producción industrial, agraria, el consumo, las exportaciones y el turismo.

Otra iniciativa para alentar el consumo ha sido impulsar un proyecto de ley para bajar los impuestos que pesan sobre los salarios de los trabajadores de clase media, aprobado el miércoles en Diputados y que el Senado votaba este jueves con respaldo de la oposición.