El presidente de Guatemala, Otto Pérez Molina, a propósito del lanzamiento del libro del ex gobernante Jorge Serrano Elías “La Guayaba tiene dueño”, resaltó que no le merece comentarios y que el otrora mandatario carece de solvencia para criticarlo.
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Jorge Serrano Elías, quien se encuentra asilado en Panamá, presentó ayer su libro “La Guayaba tiene dueño”, donde describe que el actual presidente de Guatemala, Otto Pérez Molina, habría sido el operador del sector privado organizado del país para expulsarlo en 1993, luego del autogolpe de Estado que él mismo propició en mayo de ese año.
El exgobernante, quien reside en el país canalero desde entonces y desde el cual la justicia guatemalteca no lo ha podido extraditar para juzgarlo, señaló también al “Grupo Pirámide” del Comité Coordinador de Asociaciones Agrícolas, Comerciales, Industriales y Financieras (CACIF), donde habrían estado en esa época la familia Gutiérrez, Juan Luis Bosch y Lionel Toriello.
El mandatario, con evidente énfasis, dijo que el documento no le merece comentarios “realmente”. En ese sentido, señaló que “aquí, todos sabemos que él (Serrano) se caracterizó por ser un gobierno corrupto, antidemocrático y que dio un golpe de Estado”.
Pérez Molina agregó que el autogolpista “salió huyendo” del país luego que se le exigió la renuncia.
SIN SOLVENCIA
El Presidente guatemalteco describió que a Jorge Serrano solo le esperaría un destino en nuestro país, que sería ir a prisión por los actos cometidos hace 19 años.
El jefe del Ejecutivo destacó que “si él (Serrano) tuviera la solvencia para decir algo, a mí me gustaría que viniera aquí, pero al poner un pie en Guatemala, lo que debería proceder es que lo capturen y lo lleven a la cárcel”.
Según el Presidente, la opción para Serrano es “que vaya a responder por el dinero que se robó y por la violación a la Constitución Política de la República”, que se dio en mayo de 1993, cuando el entonces mandatario disolvió los otros poderes de Estado.
Otto Pérez Molina zanjó el tema al afirmar que “cualquier cosa que hay dicho en relación a mi persona, me tiene sin ninguna preocupación”.
Por su parte, Jorge Serrano, según información de prensa internacional, desde Panamá lamenta no haber hecho bien las cosas, pues habría evitado, según describe, que el país se convirtiera en lo que es hoy.
“De lo que me arrepiento es no haberlo hecho bien, porque yo hubiera podido evitar que el país cayera en lo que cayó”, afirmó el exgobernante.
EL AUTOGOLPE
Jorge Serrano Elías fue electo Presidente de la República y asumió el gobierno el 14 de enero de 1991 para un período de cinco años, luego de que el partido Movimiento de Acción Solidaria (MAS) lo llevara al poder.
El partido oficial de entonces logró tan solo 18 de las 116 curules en el Congreso de entonces, por lo que se dificultaba la aprobación de leyes en beneficio de la gestión de Serrano Elías.
Luego de que el gobierno de entonces midiera la situación, el ex mandatario dio un autogolpe de Estado el 25 de mayo de 1993, el cual pasó a la historia como El Serranazo, en el cual con una actitud que en su discurso calificó de “patriótica”, anunciaba que disolvía el Congreso de la República, las cortes Suprema de Justicia y de Constitucionalidad y que luego llamaría a una Asamblea Nacional Constituyente.
El episodio concluyó con su renuncia y la salida del país, lo que llevó al procurador de Derechos Humanos Ramiro de León Carpio a asumir la Presidencia designado por el mismo Congreso de la República.
Luego de esa crisis política se convoca a una reforma constitucional, donde se modificaron varios artículos de la Carta Magna aún vigente.