Pérez Molina justifica uso de avión privado para ir a Colombia


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El presidente, Otto Pérez Molina, argumentó hoy que en su viaje a Cartagena, Colombia, la semana pasada, se trasladó en un avión propiedad del consorcio Multi Inversiones, por motivos de ahorro de tiempo y que los horarios de una comitiva empresarial que viajó con él, coincidían con los suyos.

POR LUIS ARÉVALO
larevalo@lahora.com.gt

El mandatario ofreció declaraciones al respecto, luego de que ayer diera a conocer el medio de transporte que utilizó para viajar a Colombia. Además, agregó que es necesario tener en cuenta que durante vuelos comerciales se pierde tiempo en aeropuertos y escalas, que se podrían aprovechar en asuntos prioritarios para el país.

“Aquí había que aprovechar”, dijo el Presidente, pues las reuniones de los empresarios que participarían en una serie de citas con el sector privado en Colombia, “coincidían con los horarios en que yo estaba llegando”.

Agregó que su equipo examinó hacer el viaje por la vía comercial, pero “me llevaba casi día y medio para llegar y día y medio para regresar”, señaló, además de hacer escalas. El precio de ese viaje estaría entre US $15 mil y US $20 mil, informó.

Pérez Molina refirió que “estaba la oportunidad de viajar con los empresarios que iban para allá y no vi ningún problema para hacerlo”. Después agregó que “sabía que esto iba salir a la prensa, pero de todas formas yo tomé la decisión de hacerlo así”.

LOS ARGUMENTOS DE COLOM

Al ser abordado por periodistas sobre las críticas que se dieron hacia el expresidente Álvaro Colom cuando viajaba al exterior en aviones de la empresa Tomza, excusándose en la pérdida de tiempo que se hacía al viajar en vuelos comerciales, el mandatario dijo que la propietaria del transporte en que él viajó, “no tiene relación comercial con el gobierno. No le está vendiendo absolutamente nada, así que no hay ningún interés”, enfatizó.

De esa cuenta, al consultarle sobre la suspicacia de que el programa de la Super Tortilla, cuyos ingredientes serían algunas harinas fortificadas, se podría vincular con algunas de las empresas que son propietarias del avión, dijo: “No hay nada de eso”, y agregó: “Primero tenemos que aprender, nosotros, como guatemaltecos a hacer las diferencias”.

El funcionario señaló que, si se detecta que haya favoritismos hacia algunas empresas, “nosotros estamos sujetos a la fiscalización y a la crítica”, “no hay que agregarle ninguna sospecha o suspicacia a algo que está claro. Lo estoy diciendo (…) no hay nada que estemos escondiendo, no hay nada por detrás”, dijo enfático.

ENTRE LA ESPADA Y LA PARED

Pérez Molina, dijo que, aunque es necesario un avión para uso oficial, descartó la posibilidad de que se adquiera un avión presidencial, cuyo precio estaría entre 8 y 10 millones de dólares, debido, según destacó, a que el país tiene muchas necesidades. Y si se le critica ahora que el vuelo no le costó un centavo al gobierno, qué sucedería si se hace un gasto de ese tipo, se preguntó.

Por aparte, resaltó que los aviones disponibles para la Presidencia, que datan de los 80, requieren servicio mayor, que costaría aproximadamente 200 mil dólares.

«Estamos entre la espada y la pared con eso de los viajes que tiene que hacer el Presidente», dijo Pérez Molina, y que está dispuesto a realizar vuelos comerciales, pero se deberá buscar ajustar los horarios; sin embargo, agregó que prefiere aprovechar el tiempo que se pierde en escalas y en los aeropuertos en otras cosas de importancia para el país.