Pérez Molina con Embajador


Otto Pérez Molina, candidato del Patriota, sale de la casa particular de James Derham, embajador de Estados Unidos, en donde conversó sobre sus planes de gobierno en materia de seguridad y narcotráfico.

El presidenciable del Partido Patriota (PP), Otto Pérez Molina, estuvo de visita hoy con el Embajador de Estados Unidos, James Derham, en su casa particular.

Mario Cordero
mcordero@lahora.com.gt

El presidenciable del PP estuvo por algunas horas con el representante norteamericano para desayunar y conversar sobre su probable llegada al poder del Organismo Ejecutivo.

Como parte de las pláticas, Pérez Molina se comprometió, si es que gana la segunda vuelta presidencial, a aumentar las acciones del Estado para combatir el narcotráfico, con medidas para incrementar la incautación de droga y las capturas de traficantes.

De la misma forma, se comprometió a que su bancada en el Congreso impulsará iniciativas para combatir esta práctica ilí­cita.

Asimismo, Pérez Molina indicó que, como parte de las conversaciones con Derham, se planteó la posibilidad de que se implemente a inicios del 2008 un plan de seguridad que involucre a Centroamérica y México, lo cual está contemplado dentro de un posible gobierno de los Patriotas.

Otto Pérez Molina, así­ como Colom, también ha buscado el apoyo de alcaldes de otros partidos, para que lo apoyen en la segunda vuelta electoral del próximo 4 de noviembre.

«Esperamos lograr el voto de alrededor de 300 mil simpatizantes de la Gana (Gran Alianza Nacional), así­ como obtener el respaldo de unas 70 mil personas más en el municipio de Mixco», explicó Pérez Molina.

No obstante, tras calificar como normal el acercamiento de alcaldes de otros partidos a Colom y Pérez, Susan Batres, analista de ASIES, advirtió que los candidatos deben ser cuidadosos, pues podrí­a resultar adverso el hecho que por esa parte lograra infiltrarse el crimen organizado en las estructuras partidarias.

«Creo que deberí­an tener cuidado con la infiltración del narcotráfico que existe en los poderes locales, es algo que ambos candidatos o partidos deben ser lo suficientemente cuidadosos, pues ese apoyo podrí­a tornarse en una debilidad al momento que no logren detectar alguna infiltración ilí­cita», subrayó Batres.