El presidente de la Asociación Nacional de Industriales (Andi) de Honduras, Adolfo Facussé, aseguró que si persiste el bloqueo los efectos se extenderán y además de pérdidas de empleos y negocios para empresas hondureñas se afectarán también los intereses de las compañías de El Salvador, Guatemala y Nicaragua, en momentos en que sus economías se ven golpeadas por la crisis internacional.
Esos países, que junto a Honduras integran el llamado acuerdo del C-4, anunciaron el cierre de fronteras como mecanismo para presionar la restitución en el poder de Zelaya, expulsado el domingo por los militares hacia Costa Rica y reemplazado en forma interina por el presidente del Congreso, Roberto Micheletti.
«Tenemos informes contradictorios y aún no es claro lo que está pasando con las mercancías», señaló Facussé a periodistas.
Por su parte, la nueva ministra de Finanzas, Gabriela Nuñez, aseguró que las decisiones de los países vecinos que afectan a la economía de Honduras no son coherentes.
«Esas medidas del Sistema de Integración Centroamericano (SICA) no deben confundir lo económico con los derechos constitucionales de Honduras. Nosotros somos un país en desarrollo que queremos vivir en democracia», aseguró.
Según un estimativo de la Federación de la Empresa Privada de Centroamérica, a través de las fronteras de Honduras se mueven diariamente unos 6 millones de dólares.
Honduras sirve además como país de tránsito para el comercio exterior de sus vecinos, especialmente de El Salvador, hacia el Caribe y Europa.
La preocupación de los empresarios de la región es evidente. Así lo manifestó Julio Ugarte, presidente de la Cámara de Comercio de Costa Rica.
Es «lamentable que acciones políticas vengan a perjudicar, afectando no solamente a los ciudadanos sino a la economía en todo el comercio regional», dijo Ugarte en declaraciones que reproduce la prensa hondureña.
La preocupación por estas medidas va más allá del comercio. La ministra Nuñez señaló que el anuncio del Banco Mundial y del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) de suspender sus desembolsos a Honduras hasta tanto no se reintegre a Zelaya en la presidencia, atentará contra proyectos que se venían desarrollando en materia de salud e infraestructura.
«Ellos no pueden cortarnos los recursos, porque nosotros no somos sus clientes somos sus accionistas», aseguró la ministra designada.
En tanto, los habitantes de Tegucigalpa se preocupaban por la posibilidad de que los cierres fronterizos y los desórdenes que obligaron al cierre de carreteras provoquen desabastecimiento.
«Nos vinimos al mercado para comprar, porque no sabemos que pueda pasar», dijo a la AFP Luis Celanda, un residente del sector de San Miguel en la capital hondureña.
Honduras es uno de los dos países más pobres de Centramérica, junto a Nicaragua, y casi el 60% de sus 7 millones de habitantes viven en la pobreza, según el BID.
«El problema es que las sanciones económicas las terminen pagando los sectores más pobres de Honduras y no los líderes que se quieren castigar», advirtió el coordinador de proyectos para América Latina del Centro de Investigación de Políticas Públicas (Cato) en Washington, Juan Carlos Hidalgo, en un comentario publicado en internet.
La federación de entidades empresariales centroamericanas exigió a Guatemala, El Salvador y Nicaragua abrir «de inmediato» sus fronteras al comercio con Honduras y afirmó que las cuestiones políticas no se deben resolver con sanciones económicas.
La federación, conocida por la sigla Fedepricap, «exige a los gobiernos de los países que conforman el Grupo CA-4 que de inmediato se abran las fronteras y se cancele el bloqueo comercial a Honduras, que afecta también a los demás países de la región», consignó la institución en un comunicado, tras celebrar una reunión en San Salvador.
Además de Honduras, el CA-4 lo integran Guatemala, El Salvador y Nicaragua, países que acordaron el lunes cerrar por 48 horas las fronteras al comercio con Honduras, luego del golpe de Estado que derrocó y expulsó del país el domingo al presidente Manuel Zelaya.
«Medidas de esta naturaleza (bloqueo comercial) son inaceptables por constituir violaciones flagrantes a los tratados de Integración Centroamericana», expresó la federación, que agrupa a las cúpulas empresariales de los países de América Central y de República Dominicana.
«Cuestiones de carácter político o legal no deben ser resueltas nunca con sanciones económicas y comerciales», dijo, y agregó que «corresponde al pueblo hondureño y a las instituciones democráticas de ese país, resolver esta situación».