Peña da ejemplo de perseverancia


Victoria. Costeando sus propios viajes, el cantante llegó, audicionó y ganó. Hoy es recibido con pompas y laureles en la ciudad capital.

Hoy de boca en boca, el nombre que más suena es el de Carlos Peña, el guatemalteco que logró, con perseverancia, dar una muestra de que cuando se tiene un sueño, las fronteras sólo son lí­neas dibujadas en un mapa.

Redacción La Hora
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Guatemala era sólo uno más de los paí­ses representados por jóvenes que audicionaron para participar en la segunda edición del Latin American Idol, una fábrica de estrellas jóvenes, émula del programa en habla inglesa y de donde han salido artistas de la talla de Kelly Clarkson.

La segunda temporada del concurso, coproducido por Sony Entertainment Television y Fremantle Media, comenzó en marzo con audiciones en Venezuela, México, Colombia y Argentina, de donde saldrí­an los talentosos aspirantes provenientes de toda América Latina.

En el mismo grupo, Peña, prácticamente un desconocido en la escena musical guatemalteca, logró colarse entre los mejores del certamen haciendo un trabajo de versatilidad y de voz que era cada vez calificada de buena manera por los jueces.

Cada semana, más personas en el paí­s se interesaban en saber quién era el muchacho de original peinado y una enorme sonrisa estampada en su rostro que aparecí­a en las vallas pidiendo el apoyo con mensajes de texto, dinámica diseñada para recolectar votos y evitar que los participantes fueran expulsados.

«Â¡Yo envié 400 mensajes!», gritó una eufórica joven frente a las cámaras de televisión la noche en que se supo lo que los corazones de los miles de simpatizantes ya sabí­an: Guatemala serí­a la ganadora.

Las cuentas mensuales de telefoní­a subí­an al ritmo de las melodí­as con que Peña querí­a convencer a Gustavo Sánchez, la ex Flan Mimi y Jon Secada, el trí­o que emití­an su juicio y quienes incidí­an en los posibles votos ví­a teléfono celular.

El carismático Peña, que en la primera temporada no pasó la barrera de la audición, consiguió encantar y entrar a la segunda y supo perseverar para alcanzar el cetro. Y no sólo logró coronarse como el nuevo í­dolo pop latinoamericano, sino también colar la bandera azul y blanco en las redacciones de los medios de todo el continente.

Y es que, el joven de 19 años, hizo vibrar de emoción al paí­s refrescando el ambiente luego de la primera vuelta electoral, pues miles de guatemaltecos ?en su mayorí­a jóvenes y adolescentes? se volcaron a las calles en la noche del jueves para festejar la victoria de Peña provocando embotellamientos de tránsito. Entretanto, otros miles se congregaron en el domo de la zona 13 para ver en vivo la última emisión del show.

«Gracias a Latinoamérica por haber confiado en mí­. Yo sé que esos mensajitos condenados eran caros, pero les prometo pagar con mi corazón y mi música», fueron sus primeras palabras al escuchar el veredicto final, y, con más carisma que exaltación, abrazó a Ricardo, el mexicano que no logró reunir la cantidad de mensajes para vencer a Peña.

«Quiero darles las gracias por haber confiado en mí­, les prometo seguir entregando mi corazón al máximo, lo que quiero es que mi música llegue al corazón de ustedes», advirtió.

Hoy arribó al Aeropuerto La Aurora, y como profeta en su tierra, ofrecerá un preconcierto de agradecimiento en la Municipalidad y en una presentación oficial en un enorme escenario montado frente al Palacio Nacional de la Cultura.

La victoria de Peña significa un verdadero logro, pues junto al director de cine Julio Hernández Cordón con su pelí­cula «Gasolina» -ganador del premio «Cine en Construcción» del 55° Festival Internacional de Cine de San Sebastián, dieron a Guatemala dos importantes dianas que hoy son recibidas con júbilo.