El conjunto andaluz no está obteniendo los resultados esperados y el técnico chileno está, cada vez, más cuestionado. La afición del Málaga empieza a inquietarse con Manuel Pellegrini.
El técnico chileno no está consiguiendo los resultados que la grada esperaba a principios de temporada, cuando se produjeron fichajes de campanillas como los de Joaquín, Santi Cazorla, Isco o Ruud Van Nistelrooy, entre otros, y la última derrota del conjunto malacitano, frente al Granada (2-1), le ha situado en el disparadero.
Asegura el diario As que algunos de los aficionados malaguistas que se desplazaron hasta el estadio de Los Cármenes le despidieron con un «Pellegrini, dimisión» y que, por tanto, es una obviedad que su crédito se está agotando. Básicamente porque al conjunto andaluz le falta mordiente en ataque, solidez en defensa y un estilo de juego identificable para luchar por el principal objetivo malaguista: estar en Europa.
A día de hoy el sueño aún es posible (el Málaga es octavo, a dos puntos del sexto puesto) y sólo falta, por tanto, que el cuadro boquerón responda a las expectativas creadas en esta segunda vuelta.
Para lograr el cometido, una obviedad: mejorar resultados. De los últimos 10 partidos jugados (entre Liga y Copa), el conjunto andaluz sólo ha ganado dos. Ha empatado otros dos y perdido seis. Los registros son, por tanto, tremendamente pobres y causantes de la indignación de La Romareda. Este Málaga tiene que alzar el vuelo.