¿Se ha dado cuenta, estimado lector, que muy seguido recibimos pedacitos de felicidad ya sea de alguien que apreciamos o de una persona desconocida?
Y es que no todo puede ser negativo en el diario vivir del hombre. Ayer precisamente iba por la calle y vi que un joven estudiante llevaba una maqueta de un trabajo sobre los animales. Me acerqué y le dije ¡qué bonita presentación de su trabajo!, gracias me contestó, «y es que me gustan mucho los animales y por eso le pongo ’más ganas’ a esta clase de trabajo. Sabe, me dijo, el mundo es muy bonito y no sé por qué destruyen las cosas tan bellas de la vida como es la fauna».
Me quedé impresionado por la alegría que llevaba este jovencito, y sus ideales por un mundo mejor. Otro día estaba tomando un café en cafetería León de la 8a. avenida (valga la propaganda) y un señor que estaba sentado a la par nuestra nos abordó en la charla. Fue una taza de café muy deliciosa, porque nos permitió compartir temas sobre las cosas buenas de la vida, como la amistad, entre otros temas.
Cuando regalas unas monedas a alguien que te las pide, ya sea una anciana, un niño u otra persona que las necesita, sientes gran alegría de poder colaborar con un pedacito de felicidad. Si haces una buena obra, contribuyes a la dicha del prójimo.
Cuando bebes un buen café o un vaso de vino y disfrutas de esos momentos, ya sea acompañado de una bella dama o en reunión de amigos, son pedacitos de felicidad.
Cuando te tomas un tiempo para estar con tus hijos, sobrinos o nietos o tus papás, son momentos donde estás demostrando ese amor que llevas dentro de ti. Al escuchar una bella canción y te transportas hacia otros tiempos, esos recuerdos son regalos agradables que debemos sacarlos a luz de vez en cuando. Y si te llaman agradeciendo el que les hayas publicado algún libro o evento ?en el caso nuestro como encargado de cultura de La Hora?, todo esto son pedacitos de felicidad, que traen esas palabras que se reciben ya sea a través del celular o del E-mail. Cuando te cuentan tantas cosas en la calle donde te compensan con una sonrisa, todo eso son pedacitos de felicidad que debemos de dar gracias a la vida de que no todo está perdido en este mundo,g cada vez más individualista.