Sergio Morales, procurador de los derechos humanos, indicó que las condiciones de inseguridad y violencia en el país han provocado que la población viva en «estado de excepción», mientras que el crimen organizado tiene «de rodillas al Estado».
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El procurador señaló enérgicamente que las dependencias del Estado encargadas de investigar, capturar y condenar a los responsables de los hechos delictivos no han respondido a las verdaderas necesidades de la población, actuando de forma negligente ante sus responsabilidades.
«Es necesario que las fuerzas de seguridad se dediquen a perseguir a los líderes de las bandas del crimen organizado para dar tranquilidad al pueblo, mientras que los investigadores y tribunales consigan castigarlos conforme a la ley», dijo Morales.
Afirmó que los ciudadanos comunes viven presos dentro de sus casas, ya que tienen temor de salir de ellas y ser atracados, mientras que los capos del crimen organizado siguen operando sin ser castigados por los operadores de justicia.
Acciones cosméticas
El magistrado de conciencia sostiene que la pena de muerte es una «medida cosmética» utilizada por los gobernantes para tranquilizar a la población, que no va a percibir mejorías en el tema de seguridad después de que se conduzca por el corredor de la muerte a los condenados a la pena máxima.
«Las penas no representan ninguna solución para frenar los hechos de sangre, necesitamos un eficiente sistema de seguridad y justicia que proteja a las personas honradas y no a los delincuentes», afirmó.
Agregó que no desmentiría las declaraciones del presidente ílvaro Colom, que considera que se redujo la violencia durante el primer mes de gobierno, sin embargo su percepción le demostraba lo contrario.
Armas, al registro
Al ser cuestionado por la falta de control que tienen las autoridades sobre la portación de armas de fuego, el director de la Procuraduría de Derechos Humanos (PDH) asintió que se deben modificar las leyes para imponer más requisitos a las personas que desean utilizar armamento.
El procurador dijo que todo el armamento debe ser estrictamente controlado, incluyendo el que utilizan las fuerzas de seguridad. Además expuso la importancia de regular la operación de las empresas privadas de seguridad, que a su criterio, influyen en el descontrol de la seguridad.
La Procuraduría de los Derechos Humanos (PDH) se encuentra en la segunda fase de la campaña contra la discriminación de los pacientes infectados con VIH y sida.
Al respecto, María Eugenia Morales, procuradora adjunta, refirió que la discriminación y la falta de medicamentos son los principales problemas de los VIH positivos de Guatemala.
La PDH ratifica su compromiso de acompañar a los pacientes infectados con este virus, que según estimaciones, es el 1% de la población del país.