Ante la rigidez de control inmigratorio de los Estados Unidos, el procurador de los Derechos Humanos, Sergio Morales, solicitó al Gobierno de Guatemala la implementación de un consulado nacional en Dallas, Texas, que brinde apoyo a los connacionales.
El magistrado de conciencia se quejó por la falta de asesoramiento que viven los connacionales en aquella ciudad estadounidense, pues existe una legislación que permite al inmigrante oponerse a cualquier tipo de acción que atente en contra de él.
«Por la falta de consulado en Dallas, no hay quien les asesore en el tema. Debe de llegar el Cónsul de Houston para atender algunos casos que no son parte de su jurisdicción», observó Morales.
Debe recordarse que en Dallas se promulgó una ley antiinmigrante, que prohibía la arrendación de casa, apartamento y trabajo a los inmigrantes. Además, en aquel lugar residen alrededor de 50 mil compatriotas.
Sin política de aceptación
Asimismo, Sergio Morales, aseveró que la llegada al país de los deportados será lamentable, por tanto que en Guatemala no existe una política de seguridad de trabajo, vivienda, y más, para los desterrados.
«Debe de entenderse que muchos de ellos ya no tienen raíces en la nación. No tendrán hacia donde ir o con quién acudir. No contarán con techo, ni comida. Se les verá vagando por la sexta avenida (zona 1) y mendigando para comer», resaltó Morales.
Según la PDH, de enero a octubre de este año, contabilizó 12 mil deportados de Estados Unidos al territorio nacional.