Paupérrimas condiciones en los hospitales del suroccidente


Los hospitales del IGSS en Retalhuleu y el Nacional de Suchitepéquez se encuentran al borde del colapso; además, los servicios son deficientes.

Gabriel Herrera
lahora@lahora.com.gt

Es evidente el tiempo de vida del centro asistencial de Suchitepéquez, que tiene sesenta años de existencia, por ello se encuentra destruida la estructura del sanatorio estatal, los servicios sanitarios inservibles, falta el agua potable, equipo de cocina deteriorado y solo cuenta con tres médicos.

Según Delia Back Alvarado, presidenta en el Congreso de la Comisión de la Mujer, asegura que la recuperación de dicho hospital costará Q15 millones, que ya están asignados al Ministerio de Salud Pública y Asistencia Social, pero un porcentaje de dichos fondos deberán ser utilizados para funcionamiento y elevar a ocho el número de médicos y que puedan ser contratadas ocho enfermeras.

El viceministro de Hospitales, Ludwig Ovalle, le garantizó a esa sala de trabajo del Congreso, que en octubre estará restaurado el hospital de Suchitepéquez, que ya empezó a sufrir modificaciones con base a un programa intensivo de mantenimiento, que debe concluir en octubre, fecha cuando las comisionadas regresarán a comprobar el ofrecimiento viceministerial, enfatizó la legisladora.

Igualmente el hospital del Seguro Social en Retalhuleu atraviesa similar situación, pero ahí­ se comprometió la gerencia para tenerlo restaurado y con dos ambulancias nuevas, también dentro de sesenta dí­as, explicó la legisladora.

Mujer municipal

Otro tema que vigilarán está relacionado con el crecimiento social y económico de la mujer en el área rural, donde las comisionadas y comisionados luchan por la modificación de un artí­culo del Código Municipal, para crear la oficina de la mujer, explicó la diputada Back.

En dichas oficinas se podrán poner en práctica y fiscalizar proyectos sin banderas polí­ticas, por ejemplo para fortalecer las transferencias condicionadas de Q300 a cada madre para que efectivamente lleve a la escuela primaria a sus hijos.

Otras necesidades que deberán ser cubiertas, con base legal prevista en la modificación, es la ayuda y control de embarazos, auge para intensificar la actividad de las comadronas tituladas, en lugares lejanos donde no están llegando las manos del médico.

Los diputados no quieren desfallecer en la necesidad de fortalecer la seguridad alimentaria, la intensificación de las escuelas abiertas, en donde el fin de semana ya se empezó a reunir a los jóvenes para realizar actividades, divirtiéndose, porque el fin es evitar que los adolescentes se involucren en grupos delincuenciales, afirma la diputada.

Cuatro de esas escuelas ya funcionan como plan piloto en cuatro áreas marginales de la capital, pero la fortaleza de la reforma de ley permitirá que se destinen más fondos sociales para cumplir las metas, que significa llegar a miles de jóvenes que carecen de centros de diversión, explicó la parlamentaria.