Paulson presiona legisladores de Estados Unidos


George W. Bush (I), presidente de Estados Unidos, y Henry Paulson (D), secretario del Tesoro, tras abandonar la Oficina Oval en donde detallaron el plan de rescate económico.

El secretario del Tesoro estadounidense, Henry Paulson, urgió ayer al Congreso de mayorí­a demócrata a aprobar rápidamente un plan de rescate financiero sin precedentes de 700 mil millones de dólares, advirtiendo que de contrario la economí­a colapsará.


«Necesitamos que esto se haga en forma rápida y clara», dijo Paulson en una entrevista con la cadena de televisión ABC.

El gobierno del presidente George W. Bush (P. Republicano) pidió al Congreso avanzar velozmente con el plan presentado el viernes para enfrentar la mayor crisis financiera desde la Gran Depresión.

Sin embargo, lí­deres legislativos del Congreso de mayorí­a demócrata advirtieron que el plan para adquirir los activos hipotecarios en problemas de instituciones financieras también deberí­a ayudar a los estadounidenses comunes golpeados por la más dura crisis inmobiliaria en varias décadas.

«Hay mucha gente en este paí­s que necesita ayuda. Pero la mayor ayuda que le podemos dar al pueblo estadounidense es estabilizar nuestro sistema financiero ahora mismo», respondió Paulson.

El secretario del Tesoro también dijo que Estados Unidos estaba presionando a otros paí­ses para crear rescates de instituciones financieras similares al proyecto de su gobierno.

«Recuerden que vivimos en un sistema mundial», enfatizó en la cadena Fox.

Paulson no dio más detalles, pero las autoridades financieras de Estados Unidos han estado trabajando de cerca con sus contrapartes en Europa y Japón en los últimos diez dí­as para prevenir un colapso en el sistema financiero mundial.

En el Congreso, el previsto rápido pasaje de la propuesta del gobierno se vio complicado por la cercaní­a de la elección presidencial -que será en menos de seis semanas- en la cual los demócratas buscan ampliar sus mayorí­a.

El senador Charles Schumer, demócrata por Nueva York, dijo que el rescate era necesario, pero que debí­a ser llevado a cabo en una forma abierta, transparente y proveer algún alivio a los propietarios de viviendas.

«Tenemos que hacer algo sobre la crisis hipotecaria, no sólo las ejecuciones, pero sobre el precio de la vivienda, que afecta a todo el mundo en Main Street (a diferencia de Wall Street)», dijo Schumer a la cadena Fox.

«Pienso que tenemos más del 50% de posibilidades de concretar algo», agregó.

La presidenta de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi; y el lí­der de la mayorí­a demócrata en el Senado, Harry Reid, habí­an llamado el sábado a contemplar a los estadounidenses comunes.

Ante esta serie de declaraciones, el lí­der de la minorí­a en el Senado, el republicano Mitch McConnell, emitió un comunicado ayer en el que pide que el proyecto escape «a los planes partidarios o intereses personales».

Mientras, el candidato presidencial demócrata Barack Obama salió al ruedo con duras crí­ticas al gobierno.

Durante un acto de campaña ayer en Carlotte (Carolina del Norte, sureste), Obama dijo que el gobierno de Bush «solamente propuso un concepto con un costo asombroso, pero no un plan».

En un resumen del plan revelado el sábado, el departamento del Tesoro dijo que gestores privados manejarí­an los activos bajo su dirección.

El precio de los activos hipotecarios en problemas, cuyo valor se ha derrumbado en la peor caí­da del sector inmobiliario de Estados Unidos en décadas, se determinará «mediante mecanismos de mercado en la medida de lo posible, como ser las subastas en reversa».

En una subasta común, el vendedor pide un precio de base y la puja lo va elevando. En una subasta en reversa, sin embargo, el comprador –o el gobierno de Estados Unidos– establece un precio y el vendedor decide si lo acepta o no.

La información del departamento del Tesoro sobre el proyecto no especifica qué tipo de instituciones financieras califican para el rescate, pero parece abrir la puerta a firmas extranjeras.

El Tesoro estarí­a autorizado a adquirir activos hipotecarios de cualquier institución financiera con sede en Estados Unidos y estarí­a obligado a dar cuenta regularmente de sus actividades al Congreso.

Finalmente, la Fed anunció ayer que aceptó que los bancos Goldman Sachs y Morgan Stanley se transformaran en holdings, lo que podrí­a ayudarlos a llevar mejor la actual crisis financiera.

Goldman Sachs y Morgan Stanley son los únicos bancos de inversión independientes que restan en Estados Unidos, luego de que la actual crisis en Wall Street llevara a Lehman Brothers al colapso el lunes pasado.