El cantante británico Paul McCartney emocionó a más de 64.000 fanáticos brasileños que ayer por la noche abarrotaron el estadio Morumbí de Sao Paulo y vibraron con las canciones de The Beatles.
En el marco de la gira mundial «Up and Coming», McCartney presentó al público paulista algunos de sus temas post-Beatles, como «Venus and Mars» y «RockShow».
Pero el estadio se vino abajo cuando comenzaron a sonar los acordes del clásico del cuarteto británico «All my loving», seguido de «Drive my car» y «The long and winding road». Uno de los momentos más esperados de la noche fue la entonación de una emocionante «Yesterday», a coro con todo el estadio.
En casi tres horas de show, con unas 35 canciones, McCartney no dejó de interactuar con el público y alcanzó a balbucear en portugués algún «Obrigado paulistas» (Gracias, paulistas).