El presidente ílvaro Colom deberá sobreponerse al «contracabildeo» de la bancada del Partido Patriota (PP) para conseguir la aprobación de la iniciativa Petrocaribe en el Congreso.
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Las pugnas entre la fuerza política de Colom y el PP continúan después de finalizada la campaña electoral, sin embargo, ahora no está en juego la simpatía de los votantes, sino las políticas de cooperación internacional del país.
En la reunión que sostendrá esta tarde el Presidente con los líderes de las distintas agrupaciones políticas, se expondrán los beneficios que presenta para el país la compra del diésel venezolano con prerrogativas en financiación.
No obstante, ya varios de los políticos que fueron citados demostraron su negativa a la adhesión, previo a recibir el informe del Presidente, entre ellos el PP, como lo comenta Alejandro Sinibaldi, presidente de la Comisión de Energía y Minas, y miembro de ese partido.
«La única forma que existe para pagar una deuda como la del Petrocaribe es aumentando los impuestos a la población, que,además, se verá afectada porque el precio de las gasolinas va a bajar», refiere.
Lucha de contrarios
Colom ha manifestado que tiene confianza en que la iniciativa Petrocaribe será aceptada por diputados, debido al trabajo de cabildeo que ya se ha realizado con varias bancadas del Legislativo.
Incluso, ya planificó la logística que conlleva la importación de diésel, la cual se realizará en un lapso de tres meses.
El PP no se queda atrás, ya que los integrantes de ese partido tienen previsto acercarse a otras bancadas para dar a conocer su negativa a la iniciativa, y además utilizar la técnica del «contracabildeo», que consiste en solicitar respaldo político para no dar dictamen favorable a las propuestas del Ejecutivo.
Sinibaldi señala que buscarán acercarse a cuatro agrupaciones políticas, que podrían expresar su negativa a la iniciativa, entre las que se cuenta la bancada Guatemala, y Unionistas, sin embargo aún «no hay nada definitivo».
¿Y el pueblo?
El analista Jorge Santos refiere que el «juego político» que se desata en el Congreso durante la presentación de iniciativas de ley es una muestra de la falta de visión de parte de los diputados.
«Pueden hacer cabildeo con sus amigos para aprobar las iniciativas y contracabildeo para contrarrestar a los enemigos, pero no se tienen que olvidar de los compromisos adquiridos con el pueblo», refiere.
A criterio de Santos, la negociación de Petrocaribe debe observarse como un negocio de largo plazo en el contexto financiero y político con implicaciones sociales de largo plazo. «No deben intervenir intereses políticos oponiéndose o dando paso a la iniciativa por la ideología del gobierno de Venezuela».
La adhesión a Petrocaribe va a favorecer a la iniciativa privada, ya que la importación que se haga de diésel y búnker va a favorecer a la industria que utiliza ese combustible y también para la generación de energía eléctrica, dijo el viceministro Alfredo Pokus.
El procedimiento para transportar el combustible diésel en el país estaría a cargo de las mismas compañías importadoras que ahora operan con las importaciones que llegan de otros mercados, explicó el funcionario.
El ministro Carlos Meany indicó que el documento de adhesión favorece en la medida que contempla que al subir el precio internacional del barril de petróleo, Guatemala estaría favorecida con la renegociación del crédito, porque se estableció que se paga el 40% del precio de la factura a noventa días y 60% financiado a 25 años con uno por ciento de interés.
«Dada las circunstancias dentro del programa Petrocaribe, pero si sobrepasa más allá de US$150 el barril (de crudo), el ofrecimiento es pagar únicamente 30% en los noventa días y 70% financiado.