Pase lo que pase, hoy habrá fiesta


John McCain, candidato republicano, durante su cierre de campaña anoche en Nevada.

Barack Obama y John McCain no podrí­an haber planeado fiestas tan diferentes para la noche postelectoral aunque se lo hubieran propuesto.


Barack Obama, candidato demócrata, se acercó a un centro de votación para emitir su sufragio, en Chicago.

Un millón de personas se espera que se reúnan en el Grant Park del centro de Chicago la noche de hoy, donde unos 65 mil afortunados seguidores de Obama que obtengan boletos para la fiesta podrán consumir hot dogs y chocolate caliente en diversos locales instalados en el lugar.

Canapés y coctéles serán ofrecidos a unos pocos miles de seguidores de McCain que se aguarda que se concentren en el Biltmore Hotel en Phoenix, Arizona, para escuchar el discurso del candidato presidencial republicano.

«Es un hermoso lugar con las montañas detrás», dijo la portavoz de la campaña de McCain, Kimmie Lipscomb. «Será un muy bonito lugar para que John McCain concluya su campaña», añadió.

Un salón de baile con música en vivo y una pantalla donde se proyectará el discurso de McCain será puesto a disposición de aquellos que no logren encontrar un lugar frente al escenario principal instalado en los jardines del hotel.

Los promotores de la campaña demócrata no han dicho aún si instalarán pantallas de video para la multitud que se espera desborde el parque de Chicago, ubicado a orillas del lago.

Los medios locales insisten ante los funcionarios de la ciudad para que aseguren la instalación de suficientes baños móviles y dispongan de operativos de seguridad, así­ como que brinden información a los residentes del lugar sobre qué deben esperar.

El alcalde de la ciudad afirmó que podrán albergar a todos los asistentes que quieran participar de la celebración y precisó que los jardines y las áreas de alrededor del estadio cercado de béisbol son «suficientemente amplias como para recibir a una multitud».

«No se puede hacer una fiesta exclusiva para unos pocos», dijo el alcalde de Chicago a la prensa la semana pasada.

«La campaña del senador Obama nunca ha sido para unos pocos. Ha sido siempre para multitudes y estamos tratando de estar preparados (para recibirlos). No podemos decir «usted no puede venir»» a la celebración demócrata, añadió.

Los negocios del centro de la ciudad enviarán a sus trabajadores a casa a las 15H00 locales para ayudar a tener despejado el camino para las masas de seguidores de Obama, se ha prohibido el estacionamiento de automóviles en el centro y se dispondrá la circulación de cientos de autobuses y trenes extra.

La Policí­a y los bomberos se mantendrán en estado de alerta para atender cualquier tipo de emergencia.

El jefe de policí­a de Chicago, Jody Weis, dijo tener «gran confianza» en que todo se desarrollará con normalidad y solicitó a los asistentes que mantengan la buena conducta.

«No puede haber insensatez. No puede haber mala conducta», advirtió Weis en declaraciones a la prensa.

Los pronósticos indican que habrá buen tiempo hoy en la «Ciudad de los Vientos» que vive su otoño, lo cual podrí­a incrementar el número de personas que aguardarán en la calle los resultados de la elección presidencial.

Se estima que Obama no comenzará su discurso antes de las once de la noche (hora de Guatemala).