Para el mundo y en particular para América Latina y Guatemala, las relaciones con Estados Unidos han sido importantes y en algunos aspectos determinantes.
jfrlguate@yahoo.com
En la recién realizada Cumbre de las Américas, en la ciudad de Puerto España, Trinidad y Tobago, 34 mandatarios abordaron los temas de la crisis económica mundial, la inmigración latinoamericana, especialmente centroamericana y mexicana hacia los Estados Unidos, la criminalidad, la producción y el tráfico de drogas, así como de las relaciones bilaterales, especialmente con los Estados Unidos de Norteamérica.
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Llamó la atención los planteamientos sobre la relación futura de Estados Unidos y Cuba, donde la totalidad de los países latinoamericanos expresaron su deseo que deje de existir el embargo y se normalicen las relaciones entre ambos países. También llamó la atención el saludo entre el presidente Barack Obama y Hugo Chávez, aspecto que si bien son llamativos no eran determinantes a los temas específicos de la agenda.
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El presidente Obama, nuevamente, manifestó su habilidad y carisma al plantear inteligentemente que el pasado debe superarse y elegirse el futuro. También fue muy positiva su actitud al reconocer que independientemente del tamaño, los países deben ser respetados los unos por los otros y concluyó ganándose el respeto al reconocer, tanto él como la Secretaria de Estado Hillary Clinton, que los problemas a veces habían sido causados o provocados por los Estados Unidos y algunos de nuestros países en América Latina.
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El pasado no tiene porqué determinar el futuro, pero tampoco puede ignorarse porque conlleva las experiencias y vivencias que existe en la memoria y en el corazón de los latinoamericanos de cómo los diferentes gobiernos y las diferentes tendencias de Estados Unidos han provocado conflictos, han creado condiciones que hemos tenido que asumir y pagar en gran proporción los latinoamericanos.
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El futuro se verá influenciado por el pasado, pero más aún por el presente. Aunque indudablemente el presidente Barack Obama, la Secretaria de Estado, Hillary Clinton son personas carismáticas, inteligentes y con buenas intenciones, tienen que comprender que todavía existe cizaña dentro del personal de la Secretaria de Estado, dentro de las embajadas y consulados de América Latina, que es indispensable arrancarla para que florezca y se desarrolle el trigo de las buenas relaciones que ellos proponen, fomentando con ello la mejora de relaciones con sus vecinos más cercanos.
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«Salamanca non da lo que natura non presta». Es más fácil, más prudente trasladar, despedir o jubilar  al personal que tenga cuestionables o dudosas actitudes en sus diferentes gestiones en América Latina que pensar que porque hoy hay un gobierno demócrata, un presidente afable, bien intencionado y carismático, una Secretaria de Estado con todas las buenas características que posee Hillary Clinton, eso se va a trasladar automáticamente a funcionarios que durante muchos años se preocuparon de actuar de manera abusiva e inadecuada en sus funciones diplomáticas y consulares.
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El presidente Obama está evidenciando con hechos que no desea que en Guantánamo las prácticas violatorias de derechos humanos continúen, pero también los derechos humanos han sido violados al prejuzgar y al condenar a muchos latinoamericanos porque esa era la política de quienes defendían y valoraban su amistad con las cúpulas económicas de los respectivos países y hacían vista gorda a las políticas que han mantenido y fomentado la pobreza y la extrema pobreza o miseria en este continente. Â