Partidos realizarán primarias para elegir candidatos


El Senado argentino votaba este miércoles una reforma polí­tica que establece comicios primarios abiertos, obligatorios y simultáneos para la elección de los candidatos a presidente, vicepresidente y legisladores, un proyecto impulsado por el gobierno de Cristina Kirchner.


El bloque del peronismo gobernante y sus aliados imponí­an su mayorí­a para la sanción de la reforma, luego de ser aprobado el proyecto por la Cámara de Diputados, el 18 de noviembre, con varias modificaciones.

Los senadores iniciaron el debate en una sesión que podrí­a alargarse, ya que los legisladores tanto del oficialismo como de la oposición — que en gran parte rechaza el proyecto — se extendí­an en sus argumentaciones.

La iniciativa prevé la participación de todos los ciudadanos en los comicios internos, sin necesidad de estar afiliados a partido alguno, y obliga a competir en las primarias a los postulantes a un cargo federal (legislador o presidente y vice).

Las primarias se celebrarí­an dos meses antes de los comicios generales.

El nuevo sistema también prohí­be los aportes económicos de las empresas para las campañas electorales.

Entre los puntos más polémicos, que levantó las protestas de las formaciones polí­ticas más pequeñas, establece un piso de 2% de los votos para que los partidos mantengan la personerí­a jurí­dica.

Además, para presentar candidato a presidente, las agrupaciones tendrán que alcanzar al menos el 1,5% del total de sufragios que se emitan el dí­a que se celebren las internas partidarias abiertas y simultáneas para todos los partidos.

La reforma polí­tica es la última de una serie de iniciativas que impulsó el bloque del peronismo, antes de que el 10 de diciembre pierda el control de ambas cámaras, tras la derrota electoral de junio pasado en los mayores distritos.

Se trata de una norma considerada clave por el Gobierno que pretende que se sancione antes de esa fecha, cuando pierda la mayorí­a en el Congreso al asumir los legisladores surgidos de las elecciones parlamentarias que significaron una derrota para el oficialismo.

«Este proyecto modifica las reglas de juego a favor de la representación ciudadana y para que las cuestiones electorales sean dirimidas de cara a la gente», dijo en el recinto el oficialista Nicolás Fernández, titular de la comisión de Asuntos Constitucionales del Senado.

Al defender el proyecto, Fernández aseguró que «la única finalidad que persigue es fortalecer la representación polí­tica partidaria en el paí­s» y «consolidar las estructuras partidarias que son las que dirimirán después las polí­ticas públicas».

En cambio, el senador opositor Luis Petcoff Naidenoff (Unión Cí­vica Radical, socialdemócrata) rechazó el proyecto al acusar al oficialismo de «no tomar en cuenta el resultado (electoral) del 28 de junio pasado» y desconocer «el rechazo unánime de todo el arco opositor».

«La reforma polí­tica debe ser fruto del diálogo y el consenso: tiene que ser un proceso altamente participativo que dote (a la reforma) de un alto nivel de legitimidad y, sobre todo, de sostenibilidad a través del tiempo», advirtió de su lado el socialista Rubén Giustiniani al anticipar su rechazo a la norma.