Los partidos políticos israelíes intentarán hoy fijar la fecha de las elecciones legislativas anticipadas para principios de 2009, y hasta ese momento las conversaciones entre israelíes y palestinos se desarrollarán a paso lento.
Intensas consultas tienen lugar la Kneset (Parlamento israelí), pues la legislación determina que las elecciones se celebren a más tardar el 10 de febrero, 90 días después del anuncio que hizo ayer el presidente israelí Shimon Peres de que ningún diputado estaba en condiciones de formar un gobierno, y que sería inevitable anticipar las legislativas.
Tzahi Hanegbu, diputado del partido Kadima (en el poder), dirigido ahora por la ministra de Relaciones Exteriores, Tzipi Livni, indicó que está a favor de comicios anticipados el 3 de febrero, pues es «una buena fecha».
El jefe del grupo parlamentario del Likud, el principal partido de la oposición de derecha, Gideon Saar, se pronunció por elecciones «lo más rápido posible».
El Partido de los Jubilados (siete diputados), que según las encuestas podría desaparecer en el Parlamento entrante, está a favor de elecciones anticipadas en la primavera boreal, pues «los electores de edad tienen dificultades para salir de casa en invierno».
Claro que la campaña ya está en movimiento.
Eli Yishai, jefe del Shass (ultraortodoxos sefardíes, con 12 diputados), que se negó a apoyar los intentos de Livni para formar un gobierno de coalición, acusó al Kadima de haber llevado a cabo una «campaña racista contra los orientales».
Yishai aludía al rechazo de Livni de ceder al «chantaje» del Shass, que exigía aumentar las subvenciones familiares y comprometerse a no negociar sobre el futuro estatuto de Jerusalén este.
En el terreno diplomático, un responsable de la cancillería israelí indicó que «el trabajo y los contactos diplomáticos» atravesarán un «periodo de desaceleración».
«De todos modos, los sirios anunciaron que prefieren la entrada en funciones (en enero próximo) del nuevo presidente de Estados Unidos» para encarar soluciones, añadió ese responsable que pidió el anonimato.
Israel y Siria, en estado de beligerancia desde la primera guerra israelo-árabe de 1948, iniciaron en mayo pasado discusiones de paz indirectas a través de Turquía, pero esos contactos están suspendidos desde mediados de septiembre.
También irá a paso lento el expediente israelo-palestino.
«Los contactos continuarán para preparar un encuentro entre Israel y los representantes de la Autoridad Palestina con miembros del Cuarteto (Estados Unidos, Rusia, Unión Europea y ONU) prevista para mediados de noviembre en Sharm el Sheij» (Egipto), añadió ese responsable.
En esa ocasión, israelíes y palestinos establecerán «un balance sobre un año de conversaciones», agregó.
Las discusiones con los palestinos para intentar alcanzar un acuerdo antes de fin de año, es decir antes de que el presidente estadounidense George W. Bush abandone la Casa Blanca, están atascados desde hace meses.
Dos ministros israelíes, el de Interior Meir Sheetrit y el de Infraestructuras, Binyamin Ben Eliezer, se pronunciaron hoy a favor de congelar esas negociaciones.
Sheetrit, miembro de Kadima, afirmó que las negociaciones con los palestinos y los sirios no pueden «avanzar en el periodo electoral en Israel y en Estados Unidos».
Ben Eliezer, del Partido Laborista, estimó que un gobierno de transición no puede «tomar decisiones estratégicas».
El gobierno de Bush aseguró que seguirá sus esfuerzos hasta el final para alcanzar un acuerdo de paz aunque reconoció que las elecciones anticipadas en Israel «complican» la situación.
El primer ministro saliente de Israel, Ehud Olmert, anunció ayer que permanecerá al frente del gobierno de transición hasta las elecciones.
Teóricamente, su gobierno tienen plenos poderes, pero no puede concluir acuerdos que comprometan al país de cara al futuro.
Olmert, acusado de corrupción, presentó en septiembre su renuncia.