El Partido Comunista uruguayo volvió a tomar distancia del gobierno de José Mujica y le reclamó un cambio radical en la política económica.
«El cambio fundamental que necesitamos es el de la política económica del gobierno. Este viraje necesita pueblo organizado», dijo el partido en un documento en el que recogió las conclusiones de su último congreso.
También reclamó una modificación inmediata del sistema tributario «para que efectivamente pague más quien tiene más y no quien recibe mayor salario».
Los comunistas han venido reclamando desde hace varias semanas cambios en la economía y mayor protagonismo al Estado. Entre sus pedidos se encuentra la creación de un frigorífico estatal y una planta procesadora de pescado, experiencias que en el pasado terminaron en el fracaso.
El documento agregó que «el país está en disputa entre el gobierno popular y los intereses de la clase dominante» y definió a esa clase como «el enemigo que quiere enfrentar al gobierno con la central de trabajadores».
Aunque electoralmente el comunismo no es fuerte en Uruguay –obtuvo 6% de los 2,5 millones de votos en las elecciones generales de octubre de 2009– su presencia es fuerte en el sindicalismo. Al partido se le ha intentado atribuir gran parte de la responsabilidad en la sucesión de huelgas que en las últimas semanas han puesto en jaque al gobierno de Mujica.
El director del Centro de Estudios Económicos y Sociales, Ernesto Talvi, aseguró días atrás que los conflictos sindicales son en realidad «una puja de poder político interna y no una verdadera y sana contraposición de intereses entre ciertos grupos de la sociedad y el gobierno».
Uno de los principales dirigentes sindicales, Luis Castillo, también líder del partido Comunista, manifestó recientemente su decepción al asegurar que «pensábamos que con Mujica iba a haber un giro más a la izquierda para profundizar los cambios».
Para el politólogo Daniel Busquet, el desafío de la coalición de izquierdas Frente Amplio en este segundo gobierno será hacer converger «las dos corrientes, su ala moderada, mas bien socialdemócrata, y el ala revolucionaria, que no se conforma con un gobierno que administre el capitalismo».
Mujica, de 75 años, ha reclamado unidad y advirtió que los conflictos sindicales ponen en riesgo las inversiones en el país.
El comité central del Partido Comunista designará la próxima semana al secretario general. Es probable que el senador Eduardo Lorier sea reelecto, pero Castillo promete presentarle batalla.