Las organizaciones que apoyan la despenalización del aborto en Uruguay, que será tratada hoy por la Cámara de Diputados, solo convocan a colmar las barras del hemiciclo y no a movilizaciones callejeras, para evitar confontaciones con los activistas que se oponen al proyecto.
«Nosotras sólo convocamos a las barras», dijo Lilián Abracinskas, coordinadora de la Comisión Nacional de Seguimiento, Mujeres por Democracia, Equidad y Ciudadanía (CNS).
«Queremos evitar confrontaciones. No queremos acciones virulentas ni que nos pase como otras veces, que nos insulten y nos griten «asesinas» o «poseídas por el diablo»», añadió la activista, que insistió: «queremos que las mujeres no queden expuestas».
Abracinskas reconoció que es posible que no haya lugar en las barras de la Cámara para seguir el debate, por lo que «la idea es que aquellos que no puedan ingresar esperen afuera del Palacio Legislativo».
«Exhortamos a toda la población a que entendamos democráticamente que podemos pensar distinto, pero esto no significa que debamos ser agredidas», agregó.
Los activistas contrarios al aborto rodearán el Palacio Legislativo, mientras se espera que el pastor evangelista Jorge Márquez, de la iglesia «Misión Vida», oficie un culto en el estacionamiento del edificio de las leyes.
La Cámara de Diputados abordará a partir de las diez de la mañana (hora de Guatemala) el proyecto de ley de Salud Sexual y Reproductiva, que ya fue aprobado por el Senado en noviembre de 2007.
La mayoría de los legisladores de la coalición oficialista Frente Amplio votaría a favor del proyecto, en tanto los partidos de la oposición lo harían en contra.
De ser aprobado el proyecto, el presidente Tabaré Vázquez amenazó con vetarlo, aunque para ello necesita el acuerdo de los ministros de las carteras relacionadas (Salud Pública e Interior), o una votación en el seno del Consejo de Ministros.
La ministra de Salud Pública, María Julia Muñoz, dijo a El Observador: «Tengo que hacer lo que (el presidente) me ordene. Soy designada por él y estoy a sus órdenes».
«Hay una profunda incoherencia: si hoy están los votos en el Parlamento es porque fundamentalmente la fuerza política que gobierna es la que aporta los votos, y por lo tanto sería muy difícil de entender para la ciudadanía que esa misma fuerza política que está en el gobierno no respetara esa decisión», dijo Abracinskas, en referencia a un eventual veto del Poder Ejecutivo.