El Parlamento Europeo se pronunció hoy por una reducción del número de eurodiputados para 17 de los 27 miembros de la Unión Europea a partir de la próxima legislatura 2009-2014, una decisión a la que se oponía Italia, que reclama el reconocimiento de la «ciudadanía europea».
Tras la entrada en la UE de Bulgaria y Rumania en enero de 2007, la Eurocámara cuenta con 785 diputados, pero el futuro tratado europeo que reemplaza a la Constitución prevé 750 bancas con un límite máximo por país de 96 miembros y un piso de seis.
Estas cifras, incluidas en el informe de los eurodiputados, el conservador francés Alain Lamassoure y el socialista rumano Adrian Severin, fueron respetadas por los eurodiputados por 378 votos a favor, 154 en contra y 109 abstenciones.
Según el texto adoptado, que debe ser sometido a los líderes europeos en la cumbre de Lisboa del 18 y 19 de octubre, Alemania perderá tres bancas (96 contra 99 actualmente), Francia cuatro (74 contra 78), el Reino Unido cinco (73 contra 78), Italia seis (72 contra 78) y Polonia tres (51 contra 54).
España, subrepresentada hasta el momento, será el único de los grandes países del bloque que no perderá legisladores, conservando sus 54 bancas.
Otro cinco países tampoco perderán bancas (Bulgaria, Letonia, Estonia, Chipre y Luxemburgo), mientras que cuatro ganarán (Austria, Eslovenia, Suecia y Malta).
El informe parlamentario votado se basa en el principio de «proporcionalidad decreciente» por el cual los Estados más poblados aceptan tener menos escaños de los que les corresponderían si fueran calculados de manera proporcional a su número de habitantes para permitir una representación más justa de los países más pequeños.
Pero este nuevo reparto provoca la fuerte oposición de los italianos, que denuncian la diferenciación efectuada por primera vez entre su número de eurodiputados y los de Francia y el Reino Unido.
El primer ministro italiano, Romano Prodi, pidió el miércoles que el nuevo reparto se base en el criterio del número de «ciudadanos» en lugar del de habitantes de cada Estado miembros, lo que permitiría a Italia mantenerse al mismo nivel que Francia y el Reino Unido.
La cuestión amenaza con envenenar las discusiones sobre el nuevo tratado en la próxima cumbre de la UE en Lisboa, aunque Prodi ya se manifestó por no tocar el tema en esa cita y dejarlo en cambio para más adelante, tras la ratificación del texto en los 27 países miembros.
Si el nuevo reparto no es aceptado por los 27 la semana próxima o antes de las elecciones europeas en 2009, se aplicarán las disposiciones del tratado de adhesión al bloque de Bulgaria y Rumanía: 736 diputados con un máximo de 99 para Alemania y un mínimo de cinco para Malta, y el mismo número de bancas para Italia, Francia y el Reino Unido (72).