Pareja demanda al gobierno por escándalo Petraeus


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Una mujer de Tampa y su esposo interpusieron ayer una demanda judicial en la que acusan al gobierno de filtrar a la prensa información perjudicial sobre ellos en el escándalo que llevó a la renuncia del general David Petraeus como director de la CIA.

Por FREDERIC J. FROMMER
WASHINGTON Agencia AP

Jill Kelley y Scott Kelley presentaron la demanda en un tribunal federal contra el FBI, el Pentágono y funcionarios no identificados del gobierno, alegando que la privacidad de la pareja había sido violada.

Jill Kelley se convirtió en el centro de atención nacional tras revelarse que había recibido correos electrónicos anónimos de Paula Broadwell, la biógrafa y amante de Petraeus. Broadwell al parecer le dijo a Kelley que dejase tranquilo a Petraeus.

El escándalo de Petraeus se extendió cuando el Pentágono anunció que revisó los correos electrónicos entre Kelley y el general John Allen buscando posible evidencia de una relación inapropiada entre los dos individuos casados. Los funcionarios después reconocieron que sólo algunos mensajes entre Kelley y Allen fueron de coqueteo o de naturaleza cuestionable.

En un comunicado emitido el lunes, Kelley informó que acudió a las autoridades después de recibir las amenazas de Broadwell por correo.

«Pero desafortunadamente no recibimos confidencialidad y protección», dijo la mujer. «En su lugar, recibimos publicidad muy perjudicial y dolorosa por las deliberadas filtraciones de funcionarios de alto nivel que fueron falsas y difamatorias. Además, también nos enteramos de que nuestros correos electrónicos personales fueron registrados arbitrariamente y difundidos injustificadamente».

La demanda acusa que el gobierno federal violó la Ley de Privacidad. También alega que funcionarios violaron la prohibición constitucional a los registros injustificados cuando revisaron los correos electrónicos de Kelley. La pareja señaló que han sufrido pérdidas financieras por las acciones del gobierno y solicitan una compensación financiera y una disculpa, entre otras cosas.

El FBI no ha respondido a las solicitudes para opinar al respecto. El Pentágono refirió las preguntas al Departamento de Justicia, el cual se negó a comentar sobre la demanda.